La negociación más secreta de Michael Schumacher con Fernando Alonso

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El futuro del asturiano podría haber cambiado totalmente

La amenaza de muerte a la familia de Michael Shumacher sale a la luz | EFE

29 de diciembre de 2016 (13:14 CET)

Le pidió. La relación entre Michael Schumacher y Fernando Alonso dio mucho de sí. El Káiser y el Nano han sido dos de los pilotos más reclamados de la Fórmula 1 de los últimos años.

Mientras que el germano brilló durante mucho tiempo con la conquista de siete galardones, el asturiano se ha visto sentenciado en varias ocasiones. Con dos títulos bajo el brazo, el ovetense no ha visto su pilotaje y sus méritos recompensados.

Sin embargo, el piloto español es un hombre reconocido y reputado dentro de la parrilla. Tan es así que el propio Michael habría avalado su fichaje durante su última etapa en Mercedes.

No ha tenido la suerte de cara

El alemán, que a día de hoy sigue recuperándose de las graves lesiones cerebrales que sufrió en diciembre de 2013 mientras esquiaba, admiraba a Alonso. Competidores sobre el asfalto y amigos fuera de la pista, ambos tenían complicidad.

De hecho, el siete veces campeón del mundo fue la gran apuesta de Mercedes antes de su consagración con Hamilton y Rosberg como pilotos. En 2012, Schumacher se retiró de la Fórmula 1 y recomendó el fichaje de Alonso a Toto Wolff.

En este entonces, en Mercedes había un asiento libre y necesitaba un piloto de primer nivel para tirar hacia adelante su nuevo proyecto. La apuesta del Káiser fue clara: ir a por Alonso.

Y es que por su experiencia sobre la pista y su competencia directa con el ovetense, Michael conocía bien el potencial del Nano como piloto.

Por ello, consideró que era el mejor relevo; si había un hombre que podía hacer triunfar el monoplaza de Mercedes, ese era Fernando.  

Las palabras se las llevó el viento

En la marca germana consideraron que el sustituto debía ser Lewis Hamilton. La posibilidad de que Alonso fuera el relevo quedó en papel mojado.

La apuesta por el británico les salió bien, aunque quedará la duda de cómo hubiese sido Fernando en los mejores años de Mercedes.