Jorge Lorenzo recibe un aviso contundente del ingeniero jefe de Ducati 

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El gran hándicap que persigue al piloto español

Jorge Lorenzo recibe un aviso contundente del ingeniero jefe de Ducati

23 de diciembre de 2016 (15:53 CET)

¡La cuenta atrás ha comenzado! Ya quedan menos días para que Jorge Lorenzo se estrene al frente de Ducati. Será el próximo 20 de enero, cuando el piloto mallorquín debute oficialmente como hombre del equipo rojo.

Y es que desde hace varias semanas, el balear trabaja codo con codo con la marca italiana. Sin embargo, la presentación pública aún debe esperar.

Un debut con muchos interrogantes

Sin lugar a dudas, Lorenzo será la novedad más sonada de esta nueva temporada 2017. El español llega a los boxes de Ducati con la intención de revolucionar la escudería y llevarla a lo más alto.

Los responsables italianos tienen todas las esperanzas puestas sobre Jorge. Aunque este año 2016 haya sido más que irregular para el mallorquín, desde la marca roja se sigue confiando en el gran fichaje.

Aun así, parece que cierta incertidumbre se respira entre bambalinas. La moto de Ducati ha obligado, año tras año, a sus pilotos a modificar su estilo. El pilotaje debe ser más agresivo y tiene un peculiar modo de manejarse.

La pulla envenenada

Tan es así que el ingeniero jefe de la escudería ha dado un paso al frente para reconocer que deberán mejorar y ayudar a Lorenzo a adaptarse a su nuevo equipo. El balear es un hombre prudente dentro de la pista.

"Lo más inteligente será que encontremos el compromiso justo. Jorge tendrá que entender que esta es una moto distinta de la que ha llevado los últimos nueve años. Lo primero que tendrá que hacer es entenderla, y luego tratar de sacarle el máximo rendimiento. Probablemente, tendrá que hacer algún cambio en su pilotaje", ha asegurado Dall'Igna.

El mensaje del pez gordo del equipo está en el tintero. Jorge tiene un gran reto por delante, ya que en la escudería italiana han puesto todas las esperanzas en el mallorquín. Sin embargo, la incertidumbre está sobre la mesa; deberá dar la campanada, si quiere callar las dudas