Leo Messi | EFE

Messi o “¿Por qué lo tapas?”: el mal olor en el Barça-Villareal (y una solución millonaria)

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Los de Ernesto Valverde se llevan la victoria con goles de Piqué y Aleñá

02 de diciembre de 2018 (20:21 CET)

El Barça se ha llevado la victoria ante el Villareal en el Camp Nou por 2-0 gracias a los goles de Gerard Piqué y Carles Aleñá. Pero más allá de la victoria, el partido ante los de Calleja evidenció un problema que hace tiempo que se arrastra en el club azulgrana: la falta de un goleador puro más allá de Leo Messi.

Un problema que no es precisamente menor. Que marquen Piqué (que lleva dos partidos seguidos haciéndolo) y un canterano que no es un delatero puro no es buena señal. Y es que el tridente de los de Ernesto Valverde no acaba de arrancar. Y, lo que es peor, Luis Suárez, el que en teoría es el killer del equipo, está cada vez más mayor y ya no es tan letal como lo fue en sus primeras temporadas en el Camp Nou.

El mal olor en el Barça

Pero sin duda alguna las dos piezas que más chirrían en este sentido son las de Philippe Coutinho y Ousmane Dembélé. En especial la del brasileño. Y es que no son pocos los que recuerdan la dura e interminable negociación que se llevó a cabo con el Liverpool para acabar pagando casi 150 millones de euros.

Coutinho es, hasta la fecha, el fichaje más caro de la historia del club, y no está a la altura. Entre otras cosas porque en muchas ocasiones se encuentra entre dos aguas. Los que apostaban que podría ser un buen relvo para Andrés Iniesta, se equivocaban.

Coutinho | EFE

Philippe Coutinho no arranca

El carioca no es un creador de juego, es un futbolista de banda que tiene a irse hacia el centro, un mediapunta pura que está a medio camino entre el centro del campo y la zona letal.

Y eso el Barça lo paga. Paga su falta de gol. Paga sus partidos, como hoy, en los que no marca las diferencias. Philippe sufre en espacios cortos, le gusta correr, driblar hacia dentro y pegarle duro a la portería. El problema es que cuando esa opción de jugada desaparece, su función en el campo también lo hace.

Nadie en el club duda de su calidad. La tiene, y mucha, pero no acaba de arrancar. Intermitente, es capaz de pasarse minutos y minutos sin tocar un balón o haciéndolo en zonas donde no es peligroso. 

Ousmane Dembélé es un quiero y no puedo

El caso de Dembélé es diferente. Si bien el francés sí que ha aparecido marcando en partidos importantes y dando al puntos e incluso títulos al equipo, tampoco es que sea un goleador nato. Es un extremo habilidoso que corre (mucho) y regatea (mucho), pero la falta ese instinto goleador que tanto echan de menos en la capital catalana.

Si bien es cierto que, como hoy ante el Villareal, el galo se siente cómodo en el campo, se gusta incluso, y cada vez conecta más con Leo Messi (algo fundamental para acabar triunfando en el Camp Nou) su aportación no se mide en goles.

El panorama en la delantera blaugrana no es que invite precisamente al optimismo. De hecho, hoy (debido en parte a la ausencia de Luis Suárez) no ha sido otro que Arturo Vidal el que se ha situado como ‘9’.

Que el chileno tenga que ejercer esa función es u muy buen indicativo de la falta de efectivos goleadores que tiene Valverde en su plantilla. Munir, que no es que sea precisamente Pelé, es un extremo que cumple, pero no un tipo de rifle rápido. Y Malcom sigue siendo una incógnita. 

Suárez lo es, aunque cada vez menos. Si Messi no está inspirado de cara a portería, sus compañeros en el tridente, en especial Coutinho y Dembélé, no le acaban de acompañar.

Luis Suárez | EFE

De ahí que muchos le pregunten a Messi: “¿Por qué lo tapas?” Muy sencillo: su relación personal con Suárez y Coutinho es más que buena, y el argentino nunca va a mover ficha para que se carguen a alguno de ellos.

El Barça ya se mueve

Sin embargo en la secretaría técnica son muy conscientes del problema. De hecho, nadie en el club esconde que una de las líneas que debe ser reforzadas cuanto antes es la delantero.

¿Qué se busca? Lo que falta: gol, gol y más gol. Un ‘nuevo’ Suárez, de hecho. Con los números en la mano, la necesidad se hace más evidente: Coutinho lleva 4 goles en 11 partidos, Dembélé 5 en 12, Suárez 9 en 13 y Messi 9 en 11.

Con ello en mente la solución en el Camp Nou pasa por tirar de chequera y hacerse con un delantero de primer nivel. Todo dependerá de cómo acabe la temporada y de qué rendimiento acaben ofreciendo, sobretodo a nivel goleador, Coutinho y Dembélé.

Pero cada vez parece más claro que Josep Mª Bartomeu y los suyos van a ir al mercado con un cheque millonario. Y es que ya se sabe, el gol no es precisamente barato.

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