Éibar-Real Madrid | EFE

Florentino Pérez o “Rata”, “Miserable” y “Sinvergüenza”. Se lía la de Dios en el Éibar-Real Madrid

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El equipo blanco cae humillado contra los armeros (3-0)

24 de noviembre de 2018 (15:11 CET)

El Real Madrid firmó otro ridículo esta temporada contra el Éibar, en la 13ª jornada de Liga. Después de cuatro victorias consecutivas, los blancos volvieron a firmar otra actuación horrible y sumaron la quinta victoria en la competición de la regularidad. Parecía que con la salida de Julen Lopetegui y la llegada de Santiago Solari todo estaba solucionado. Pero nada más lejos de la realidad. El incendio está servido.

Por quinto partido consecutivo, Isco Alarcón no formó en el once titular. El andaluz no entró en los planes de Solari ni con urgencias en la medular con Casemiro lesionado. Al brasileño lo sustituyó Toni Kroos, que salió acompañado de Luka Modric y de Dani Ceballos. Por delante salieron desde el inicio Karim Benzema, Gareth Bale y Marco Asensio. En la retaguardia, jugaron Álvaro Odriozola, Sergio Ramos, Raphaël Varane y Marcelo, recuperado de su lesión.

El primer aviso lo dio Bale a los cinco minutos. El galés recibió completamente solo un balón en la frontal y disparó sin pensárselo, anotando el que podría haber sido uno de los goles de la Liga. Pero el galés había recibido en fuera de juego.

Empieza la humillación blanca

No obstante, ninguno de los dos equipos lograba hacerse con el control del partido. Ambos conjuntos protagonizaron un intercambio de golpes hasta que en el 15’ se adelantaron los locales. Después de la intervención del VAR, el colegiado dio por bueno un tanto de Gonzalo Escalante en el 16’. Los armeros ponían contra las cuerdas al Madrid.

Los blancos no se vinieron abajo, pero tampoco arriba. Los minutos pasaban y, salvo algunos acercamientos tímidos de los blancos, a los de Solari se les veía incómodos. Pero el marcador ya no se movió en esta primera parte.

Sergio Ramos eibar

Segunda parte para olvidar

Y en el segundo tiempo, el desastre. Sergi Enrich en el 52’ y Kike en el 57’ empezaron a dibujar una humillación con dos tantos más. 3-0 y media hora por delante en la que los locales no parecían dispuestos a bajar la intensidad.

Solari movió el banquillo y dio entrada a Isco en lugar de Modric. Antes había entrado Dani Carvajal por el lesionado Odriozola. En el 74’ quemó e último cartucho metiendo a Vinícius por Asensio. Pero de nada sirvieron las decisiones del míster. El choque estaba visto para sentencia y el marcador ya no se movió.

Florentino Pérez centra todas las miradas

Un resultado que devolvió a los blancos a la realidad. Parecía que el Madrid había salido de las tinieblas que atravesó con Julen Lopetegui, pero nada más lejos de la realidad. La imagen del Madrid se acercó peligrosamente demasiado a la que mostró en el Camp Nou, en el 5-1 del Clásico, el último partido de Lopetegui. Y tanto desde el seno del vestuario como en el entorno madridista señalan a un culpable máximo: Florentino Pérez.

Florentino Perez | EFE

Cada vez son más en el club los que coinciden en que el presidente se ha cargado definitivamente al mejor Madrid de la historia. Consideran que la gestión del presidente no ha podido ser más nefasta. Nada tiene que ver la plantilla actual con la que tenía hace dos temporadas, cuando el Real ganó el doblete.

Florentino Pérez destroza el Real Madrid

Afirman muchos que desde entonces, en lugar de reforzar y potenciar el equipo, lo ha ido desmembrando hasta cargárselo. Entonces en el banquillo había fondo de armario. Ahora lo que hay son fichajes que no cuentan y que no dan la talla. Jugadores como Marcos Llorente, Jesús Vallejo, o Mariano Díaz, que pintan más bien poco en el equipo. Por no hablar de los Borja Mayoral o Theo Hernández, entre otros, que pasaron sin pena ni gloria.

Tampoco entienden en el círculo madridista que el sustituto de todo un Zinedine Zidane fuera un Julen Lopetegui que no había demostrado nada. Ni que Florentino dejara salir a Cristiano Ronaldo, que se está inflando en la Juventus de Turín. Ni que diera el liderazgo a un Gareth Bale que tras cinco temporadas en Chamartín sigue sin estar a la altura. Ni que el delantero centro titular siga siendo un Benzema que el año pasado tenía pie y medio fuera del Real.

Los aficionados estallan

Y no solo lo piensan dentro del club. La afición empieza a estar más que harta del presidente. “Rata”, “Miserable” y “Sinvergüenza” son solo algunos de los comentarios que se podían leer en las redes mientras el Éibar humillaba al Madrid.

Los seguidores blancos no están dispuestos a tragar más. La que le espera al mandatario en el próximo partido que se juegue en el Bernabéu no pasará desapercibida.

Isco y Marco Asensio no se callan

Y ojo, porque en el vestuario algunos pesos pesados también señalan a la cúpula. Futbolistas como Marco Asensio o Isco Alarcón se han sentido señalados en las últimas semanas. Más aún con las victorias que estaba consiguiendo el equipo en los últimos días sin ellos como protagonistas. Ya lo dijo Asensio: "no soy yo el que tiene que tirar del carro". Y es que parecía que ellos tenían la culpa de todo.

Jugadores que esperaban ansiosos que el proyecto del presidente se diera de bruces de nuevo con la realidad. La guerra civil está servida.

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