Malcom | EFE

Malcom o escándalo en el Barça: “Pregúntale a Messi” (o “prohibido hablar”. Y es de traca)

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La llegada del nuevo delantero brasileño deja un muerto en el Camp Nou

24 de julio de 2018 (21:06 CET)

Ya es oficial. Malcom es el nuevo fichaje para el FC Barcelona. Ficha por cinco temporadas y su cláusula de rescisión será de 400 millones de euros.

El nuevo crack zurdo del Barça ha costado la mitad de lo que el Chelsea pedía por Willian, también extremo derecho brasileño pero mucho más mayor.

Malcom contrarresta los 29 años de Willian con sus 21 primaveras. Ha costado 41 millones de euros y su compatriota no hubiese salido por menos de 80 millones.

El Barça presentó hasta tres ofertas al Chelsea. La última, por un valor sensiblemente superior a 60 millones, pero los blues la rechazaron. Ante esa tesitura, los blaugrana han pasado a la acción.

Se acabó el tirar la casa por la ventana. Toca hacer como el Real Madrid: fichar a los jóvenes cracks llamados a marcar época en el futuro. Nada de viejas glorias a punto de caducar.

Malcom llega, por tanto, para competir directamente con Ousmane Dembelé, el gran fiasco del pasado mercado de fichajes. El enésimo error de Robert Fernández.

Dembelé lo tiene negro en el Barça

El ex secretario técnico se equivocó y pagó las consecuencias de empeñarse en Dembelé –105 millones de euros más otros 40 millones en variables– en lugar de negociar por Kylian Mbappé, un jugador que hubiese sido mucho más útil en el Camp Nou.

Sin embargo, esto es un tema tabú. “Prohibido hablar”, dicen fuentes del club. O, peor aún: “Pregúntale a Messi”.

Ni el astro argentino, ni Luis Suárez, ni Coutinho, ni Ernesto Valverde confían en Dembelé. Desde Diario Gol lo vinimos contando todo el curso pasado.

Malcom, competencia directa

Los pesos pesados no confían en el francés y desde la entidad han decidido ponerle competencia con un rival directo. Nada que ver con Aleix Vidal.

Dembelé tendrá la oportunidad de ganarse el puesto contra un jugador que ni siquiera jugó el Mundial. Malcom llega para ser suplente, a priori. Pero pisa fuerte.

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