Gareth Bale e Isco Alarcón| EFE

Isco o la traición de Cristiano Ronaldo que Florentino Pérez tapa (y nadie cuenta)

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El mago del Real Madrid sufre en sus propias carnes la hostilidad de la estrella blanca

28 de mayo de 2018 (21:09 CET)

Lío en el Real Madrid. Uno de los cracks del conjunto blanco se siente señalado: Isco Alarcón.

El crack andaluz anda muy molesto. No le gustan ni un pelo las críticas que se han vertido sobre su persona en los últimos meses. También tras su discreta actuación en la final de Kiev, donde el partido cambió con su salida y la entrada al césped de Gareth Bale

Isco siempre está en el ojo del huracán. A su parecer, de forma injusta. Muchos le acusan de ser uno de los males del Real Madrid. Y no solo en lo deportivo. 

Si bien es cierto que en ocasiones, sobre el verde, Isco peca de ralentizar demasiado el juego y de jugar excesivamente para su lucimiento personal, hay quién dice que su peor defecto está fuera de los terrenos de juego. 

Isco, muy irregular 

En los últimos partidos que ha disputado, pocos como titular, ha mostrado su mejor versión. Es cierto que no ha jugado mucho, pero lo hizo de inicio contra la Juventus y brilló con luz propia. 

Sin embargo, nadie olvida que su actuación contra el PSG fue más que discreta. Los mejores minutos de los blancos y la remontada contra el Paris Saint-Germain llegaron cuando el andaluz abandonó el terreno de juego. En París fue suplente. Contra el Bayern se lesionó tras un flojo primer tiempo. 

Unas opiniones que llegan desde el entorno madridista y también desde el seno del vestuario, donde algunos pesos pesados comparten la crítica. Isco no se ha liberado de su fama de traidor. 

El mal rollo Cristiano-Isco viene de lejos 

El conflicto con el centrocampista viene desde hace tiempo, concretamente desde el pasado verano, y tiene a Cristiano Ronaldo como protagonista. Florentino Pérez lo sabe, aunque el presidente es de los que prefiere lavar los trapos sucios en casa y que la mano izquierda no sepa lo que hace la derecha.

Entonces, el mandatario mantuvo una reunión con Zidane en la que debían decidir si se quedaban con Isco o con James Rodríguez. El de James fue un fichaje del dirigente, pero el ex del Málaga había ofrecido un rendimiento mejor, con lo que Zizou dio la cara por Alarcón.

Pero el presidente no tomó la decisión definitiva hasta que habló con Cristiano, al que sondeó sobre el asunto. El luso ni lo dudó: el elegido fue James, uno de sus mejores amigos en el vestuario merengue.

Florentino tuvo en cuenta la opinión del portugués, pero finalmente se decantó por las preferencias de Zidane. Y todavía se arrastra el conflicto en el vestuario. 

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