La estrategia de Paloma Cuevas para evitar la boda de Enrique Ponce y Ana Soria

Parece complicado

Fotografía: La estrategia de Paloma Cuevas para evitar la boda de Enrique Ponce y Ana Soria » Diario Gol
Fotografía: La estrategia de Paloma Cuevas para evitar la boda de Enrique Ponce y Ana Soria » Diario Gol

Paloma Cuevas está intentando recuperarse del durísimo palo que ha sido enterarse por la prensa que su marido Enrique Ponce le engañaba con una jovencísima Ana Soria.

Y parece que la separación ha sido rápida y dolorosa, ya que el torero ya ha hecho muchos planes con su nueva pareja y parece que incluso podría haber boda el próximo año si todo va bien.

Por el momento, parece que se va a hacer una casa en los terrenos que compró con Paloma Cuevas en Madrid, en la zona de Los Lagos de La Finca, y piensa irse a vivir ahí con Ana Soria, algo que, explican los más cercanos a Paloma Cuevas, no ha gustado un pelo a la todavía mujer de Ponce.

Enrique Ponce Ana Soria

Abrumada

María Patiño contactó con ella para el programa Socialité hace justo un mes y dejó pistas sobre lo que piensa Paloma Cuevas de la posible boda del que todavía es su marido Enrique Ponce.

La periodista española dejó claro que Paloma estaba bien, pero se le veía abrumada con todo lo que estaba ocurriendo ya que se filtrara a la prensa tan pronto no le dio tiempo a reaccionar.

María Patiño

Sin boda

De hecho, en el programa de Telecinco especularon que podría no haber boda entre Enrique Ponce y Ana Soria debido a la reacción de Paloma Cuevas, quien parace negarse a aceptar la separación.

La todavía esposa del torero tendría que aceptar un divorico que, explican en Socialité, se niega a firmar. La tensión entres las partes, en este sentido, va a más. Paloma ha optado por un perfil bajo recluida en su finca de Jaén pero, explican, la procesión va por dentro. 

Cuevas no se lo va a poner nada fácil a Ponce y menos aún a Ana Soria. El deseo de la nueva novia del torero de casarse con Enrique, y por la iglesia, parece, a estas altura del verano, un imposible. 

Paloma no tiene intención de hacer ningún movimiento público que evidencie su malestar, pero las órdenes a sus abogados son calras: no facilitar un divorcio que serviría en banedeja de plata el enlace de Soria y Ponce. 

El litigio, que se preveé arduo y complejo, jugarán un papel clave los desceendientes de la pareja, así como el patrimonio que ambos comparten. El dolor de Paloma, cuentan sus más allegados, es infinito y va a pelear cada céntimo, así como por el bienestar de sus dos hijas.

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