Toni Freixa agita sus contactos para asaltar la presidencia del Barça

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El directivo más debilitado de la junta ya prepara la recogida de firmas para competir con Bartomeu en la carrera electoral

Toni Freixa, solo ante la junta directiva del FC Barcelona | Diario Gol

26 de febrero de 2015 (22:59 CET)

Toni Freixa prepara su asalto a la presidencia del Barça. El directivo más debilitado de la actual junta directiva tira de agenda con el objetivo de conformar una estructura capaz de competir con el equipo del actual presidente azulgrana, Josep María Bartomeu, en la carrera electoral que avecina a final de temporada. Fuentes de Diario Gol aseguran que "Freixa ha enviado varios mensajes a gente de su confianza para recordarles que es el momento de empezar a recoger firmas".

Firmas para pasar el corte y poder convertirse en candidato oficial a la presidencia del Barça. Más que un objetivo, una obsesión. El todavía directivo azulgrana, prácticamente marginado desde que Sandro Rosell dimitió en enero de 2014, no tiene otra cosa en la cabeza desde que entró al club en 2003 para ayudar en la Comisión de Disciplina y para ejercer de abogado de la directiva de Laporta. Su padrino fue Alejandro Echevarría, para quien trabajaba y con quien terminó peleado.

En un acto de cierta osadía, Freixa se ha puesto en contacto con antiguos miembros de la directiva de Laporta para ofrecerles unirse a su proyecto. De la junta actual, el único con el que podía contar era Javier Bordas, a quien Bartomeu ya se ha encargado de redirigir a su círculo de confianza con su inclusión en la nueva comisión deportiva. Sin embargo, miembros de la actual directiva ven con recelo la decisión de Freixa. Es símbolo de división y no entienden que no haya dimitido todavía.

La disyuntiva de los avales

Mientras Barto cuenta con el respaldo de prácticamente todos los directivos que siguen a su lado, Freixa debe remover sus contactos para configurar un frente nuevo. Su premisa pasa por hacerlo con discreción, pero ya se ha puesto manos a la obra. El problema que se le viene encima, como a todos los aspirantes salvo al que gobierna ahora, será conseguir los avales de entre 70 y 80 millones de euros. Algo que pone en dificultades hasta al propio Laporta.

Aunque Freixa es miembro de la actual directiva, los estatutos del club solo prevén una junta continuísta, que es la que encabezará Bartomeu. Es por ello que la candidatura del ahora presidente es la única que se podrá beneficiar de no tener que presentar los avales. Algo que ya hizo cuando Rosell le permitió entrar en su directiva, en 2010, poco después de ganar las elecciones. Avaló con su patrimonio, pero quedó eximido de los elevados costes que supuso la campaña electoral

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