Qatar 2015 ha invertido 1.450 millones de euros en el Mundial de Balonmano

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Francia sale campeona de un torneo que tuvo una espectacular y costosa ceremonia de clausura como colofón

Los jugadores de Francia levantan la copa de campeones del mundo de balonmano en Catar | V.Malo

01 de febrero de 2015 (21:00 CET)

En Catar todo es a lo grande. Los coches, los hoteles, los edificios del gobierno, las oficinas de las empresas –la mayoría públicas–, los estadios deportivos y también los eventos deportivos. El comité organizativo de Qatar 2015, presidido por el jeque Joaan bin Hamad Al Thani, ha invertido una cifra aproximada de 60.000 millones de catares reales –moneda del país–, lo que vienen a ser 1.450 millones de euros, en la organización del Mundial de Balonmano, que terminó este domingo con la victoria de Francia.

Así lo confirmaron a Diario Gol fuentes de uno de los medios de comunicación más potentes del emirato, Qatar News Agency, desde el estadio de Lusail.

La cifra, oculta como si se tratase de un secreto de Estado –quizás lo fue–, sale a la luz una vez finalizado el evento. Pese a lo impactante del número, no sorprende si se tiene en cuenta el magno montaje a todos los niveles que se ha llevado a cabo en Catar durante los últimos 15 días. Se trata de una inversión nada rentable, utilizada para demostrar al mundo el poderío del emirato del Golfo Pérsico. Los ingresos y el impacto económico que dejará este Mundial estarán muy por debajo.

Los estadios costaron unos 800 millones de euros

Buena parte del dinero se destinó a la construcción de tres lujosas instalaciones deportivas: el Lusail Multipurpose Hall, el Ali Bin Hamad Al Attiyah Arena y el Duhail Sports Hall –sede de la selección nacional de balonmano y comandado durante el Mundial por el español Pep Blanchart–. El más caro de todos fue el de Lusail, donde se disputaron las semifinales y la final. Este pabellón costó unos 300 millones de euros. Algo menos costaron los otros dos, cuya espectacularidad tampoco pasa inadvertida a los ojos de cualquier aficionado al deporte.

Asimismo, la organización del evento tasó los costes iniciales en 220 millones de euros. Cifra que se ha ido disparando a lo largo del torneo, con la inclusión de más servicios tanto a los jugadores del torneo como a los periodistas presentes en el evento. Catar ha asumido el coste de la estancia de todos ellos, su transporte a los estadios y todas las comidas.

Salarios, primas y artistas con gran caché internacional

Los costes salariales de los jugadores y entrenadores también se encuentran incluidos en esta partida. Además de sus elevados sueldos, han ido acumulando una serie de primas de 90.000 euros a cada jugador por cada victoria conseguida. Cifra que seguramente se vio ampliada al acceder a la final. Las especulaciones apuntan que prácticamente todos ellos se habrán embolsado un millón de euros como mínimo. Algunos, como Rafael Capote, más.

Además de todos estos aspectos, el Mundial de Catar ha contado con una espectacular performance en el estadio de Lusail, con música, luces, actuaciones y un impresionante despliegue de todo tipo de recursos para hacer de la ceremonia algo inusual en un Mundial de Balonmano. Muchos artistas de primer nivel han brindado despampanantes actuaciones musicales tras los partidos de Catar. Jason Derulo, Taio Cruz y Kylie Minogue han sido algunas de las estrellas contratadas.

Nada que ver con el Mundial de España

La última referencia, cuya celebración no fue menos emotiva, data del Mundial de España de 2013. En el Palau Sant Jordi de Barcelona el repertorio de festejos durante la victoria de los Hispanos fue mucho más modesto. El presupuesto total del evento era de nueve millones, aunque no se invirtió dinero en la construcción de nuevas instalaciones ni en los gastos de los medios de comunicación.

La gala de clausura de Qatar 2015 se alargó varias horas desde que terminó la final. Las actuaciones de Cruz y Minogue fueron el colofón tras una entrega de premios con todos los honores. El Emir de Catar, Tamim bin Hamad Al Thani, bajó a la pista y, sin dejar de sonreír, entregó la medalla de oro a todos los jugadores franceses. Fue divertido el momento en que se quedó sin medallas y puso cara de no entender nada hasta que le trajeron más.

El Emir abraza a Valero Rivera

Tras entregarlas todas se dirigió a la selección de Catar y abrazó a todos los componentes del equipo, tanto jugadores como técnicos. Especialmente emotivo fue el momento en que se paró ante Valero Rivera. Lo abrazó, intercambiaron varias palabras y lo volvió a abrazar emotivamente y visiblemente agradecido con la tarea desarrollada por el técnico español.

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