Los fichajes de relumbrón decaen como baza para las elecciones del Barça

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La sanción de la FIFA obligará a los candidatos a focalizar sus promesas electorales en el nuevo estadio, el entrenador y el director deportivo

Joan Laporta y Florentino Pérez | David Beckham y Luis Figo con la camiseta del Real Madrid

14 de enero de 2015 (00:00 CET)

Los fichajes de relumbrón decaen como baza electoral para las próximas elecciones del Barça. La sanción impuesta por la FIFA y ratificada por el TAS contra el club azulgrana, que prohíbe firmar fichajes hasta enero de 2016, presenta un panorama inédito en la historia del FC Barcelona: ninguno de los aspirantes a la presidencia del club podrá utilizar sus acuerdos con estrellas de fuera para ganar votos.

Los futuros candidatos –hay pocos confirmados y muchas reuniones clandestinas en la capital catalana analizando pros y contras– tendrán que priorizar otros aspectos a la incorporación de nuevos jugadores. El entrenador, el director deportivo y, por encima de todo, el futuro del Camp Nou ganarán protagonismo. Ello también garantizará mayor igualdad de condiciones entre los aspirantes. 

Fuentes jurídicas especializadas en derecho deportivo recalcan en declaraciones a Diario Gol que "no está permitido que el Barça firme ningún nuevo contrato de futbolistas en 2015, aunque no debuten hasta 2016". Si algún candidato alcanzase un acuerdo con estrellas de otros clubs, debería hacerlo de forma verbal y ocultarlo hasta enero del año próximo. Sin embargo, ello podría suponer que el futbolista se pasase medio año sin jugar, cosa que alimentaría los rumores y las indagaciones de la FIFA.

Beckham y Figo

Esta situación anómala impedirá que se produzcan casos como el efecto Beckham, que condujo a Joan Laporta a ganar las elecciones de 2003 después de anunciar que tenía un acuerdo con el Manchester United para fichar al centrocampista inglés. Laporta –o Sandro Rosell, su entonces futuro vicepresidente deportivo– negoció con Florentino Pérez para que el presidente del Real Madrid no hiciese público que ya tenía atado a David Beckham. Se desveló cuando ya había ganado.

Mismo protagonista, tres años antes. Florentino Pérez utilizó el fichaje de Luis Figo como arma electoral en julio de 2000. El ahora presidente blanco anunció que tenía atado al delantero portugués tras cerrar un acuerdo millonario con su agente, José Veiga. 'Floro' dijo a los socios blancos lo siguiente: "Si yo soy presidente del Madrid, Figo jugará en el Madrid. Y fíjense si tengo seguridad en lo que digo, que si salgo elegido y Figo no juega en el Madrid me comprometo a pagar a todos los socios la cuota del próximo curso".

Rosell, el último recuerdo

Fue una operación maestra. El acuerdo con Veiga exponía que si Florentino depositaba la cláusula de rescisión de Figo, este aceptaría ir al Madrid o tendría que indemnizar al club blanco con 5.000 millones de pesetas (30 millones de euros). Ocurrió lo primero. Solo que llegó a un pacto con el entonces presidente azulgrana, Joan Gaspart, para comprarlo en forma de traspaso. Florentino abonó los 60 millones de euros y se llevó a Figo.

La historia ha presenciado grandes momentos electoralistas en el fútbol español. Esta primavera, el panorama será bien distinto debido a la sanción de la FIFA. El baile de nombres de entrenadores y de directores deportivos será la verdadera comidilla. Bien mirado, no es algo tan extraño. En las últimas elecciones del Barça, Sandro Rosell tampoco recurrió a fichajes para salir elegido presidente. El equipo estaba en el mejor momento de su historia. El único objetivo era mantener la excelencia deportiva. No lo cumplió. 

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