'Los cuervos' quieren tocar el cielo sin la intercesión del Papa Francisco

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El desplazamiento a Marruecos le ha costado a cada hincha del San Lorenzo una media de más de dos mil euros

Juan Carlos Pasamontes | Marrakech - Enviado especial

La hinchada del San Lorenzo, en el café Le Gran Balcón, en la Jemaa El Fna | JCP en Marrakech
La hinchada del San Lorenzo, en el café Le Gran Balcón, en la Jemaa El Fna | JCP en Marrakech

20 de diciembre de 2014 (13:06 CET)

Los cuervos del San Lorenzo están hechos de otra pasta. Más de 12.000 argentinos han llegado a Marrakech para ver a su equipo coronarse campeón del mundo de clubs, muchos sin entrada. Pero les ha dado igual. Son gente sufrida. Gente de una sola religión: la del CASLA, acrónimo de Club Atlético San Lorenzo de Almagro. Si hoy derrotan al campeón de Europa, tocarán el cielo sin la intercesión del Papa Francisco, cuervo como ellos. Aunque cuervo blanco por imperativo de fe.

Se han hecho los amos de la Ciudad Roja, teñida de azul y grana a causa del Mundial de Clubs. La Jemaa El Fna, centro neurálgico de la medina y patrimonio oral e intangible de la humanidad, se ha convertido por unos días en un trozo del barrio porteño de Boedo. La han tomado al asalto con sus banderas, bufandas y cánticos. Tienen su cuartel general en la terraza del Le Grand Balcon, en una esquina de la plaza. "13.000 km, 35% AFIP, ébola, x vos CASLA", rezaba una de las pancartas que colgaban como si fueran kilims y alfombras en el perímetro de balconada del café.

El cartelón de la hinchada del San Lorenzo resume a la perfección la idiosincracia de los campeones de la Libertadores. Viajar a Marruecos les ha supuesto, además de un montón de horas de vuelo, un coste medio por personas de más de dos mil euros; y hasta aquí han llegado familias enteras con hijos de corta edad, muchos en sus sillas de ruedas. Y las cosas no están fáciles en Argentina. Cada dólar que han cambiado en su país tiene un tributo o sobrecoste del 35% por parte del Sistema Tributario Argentino. La denostada AFIP de la pancarta del café Le Gran Balcón.

Ortigoza y Verón, las únicas dudas de Bauza

Edgardo Bauza baraja introducir dos cambios respecto al once titular que las pasó magras ante los semiaficionados del Auckland City (2-1). Una, por necesidad: Ortigoza. El cerebro del equipo, el Iniesta del San Lorenzo, anda renqueante: sufre una inflamación en el tendón de Aquiles. Aunque puede suceder también que el mediocentro decida por su cuenta y riesgo jugar incluso cojo. La otra es por una cuestión táctica: Verón dejaría el puesto a Matos, con más técnica y autor del gol (93') que metió a los argentinos en la final. Si al final no juega Néstor Ortigoza, su sustituto sería Facundo Quignon; fue el cambio que introdujo Bauza en el minuto 109 frente a los neozelandeses.

El resto del equipo, salvo sorpresa mayúscula, será el mismo que ha utilizado el técnico de los gauchos de Boedo toda la temporada. En la portería, Torrico; Yepes y Kannemann, centrales; lateral derecho, Buffarini; lateral izquierdo, E. Mas; por delante, Mercier, el 5 del equipo; con Verón (o Matos), Kalinski y Ortigoza (o Quignon); y en vanguardia, Barrientos y Cauteruccio. Un 4-4-2. Con el partido de hoy, el CA San Lorenzo habrá jugado 65 encuentros en lo que va de año. Si ganan al Real Madrid, la larga y dura campaña habrá valido la pena. Y el viaje, toda una vida.

Nestor Ortigoza, el Iniesta del San Lorenzo, sufre una inflamación en el tendón de Aquiles