Las amistades peligrosas de la Fundació del Barça

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La petrolera Shell, juzgada por contaminar el delta del Níger, patrocinará futuros proyectos de la institución

Piqué, con una camiseta de Junts per Àfrica

16 de noviembre de 2012 (21:11 CET)

De Qatar Foundation a Qatar Airways y de UNICEF a Shell. El Barcelona continúa con su, cuanto menos, discutible fórmula para encontrar patrocinadores. Después de haber relegado a UNICEF al dorso de su camiseta y de anunciar este viernes el reemplazo de una "fundación que invierte en educación, en cultura, los mismos valores que pretendemos difundir desde el Barça" (Rosell dixit) por una línea aérea, la Fundació del club azulgrana ha cerrado un acuerdo con Shell para que ésta subvencione algunas de las iniciativas de la institución benéfica azulgrana que serán comunicadas próximamente.

Aunque se trate de proyectos puntuales, esta nueva vía de esponsorización –anunciada este viernes por el diario Sport- chocaría radicalmente con los acuerdos que ha venido suscribiendo la Fundació azulgrana desde su constitución en 1994, y que incluyen su adhesión en 2006 a los Objetivos de Desarrollo del Milenio de Naciones Unidas. Desde entonces, la Fundació del Barça ha cerrado distintos convenios con UNICEF –que entre 2006 y 2011 ha desarrollado "programas implementados de utilidad en la lucha contra el SIDA en Swazilandia, Malawi y Angola"- o UNESCO –"para luchar contra el racismo y la violencia en el deporte" y "fomentar la alfabetización de los jóvenes más vulnerables". Además, la Fundación Bill & Melinda Gates "para erradicar la polio", el Banco Interamericano de Desarrollo "en favor de las favelas de Río" y las fundaciones de Leo Messi y Shakira (Pies Descalzos) "para el desarrollo de la juventud y la vida sana" en las comunidades más desfavorecidas de Argentina y Colombia también han cerrado distintos acuerdos con la Fundació blaugrana.

Shell, juzgada por primera vez en su historia


La confirmación del acuerdo entre la Fundació azulgrana y Shell llega apenas un mes después de que la petrolera angloholandesa haya sido llevada a juicio en Holanda, acusada de un presunto delito de contaminación medioambiental en el delta del Níger. La vista, celebrada el pasado 11 de octubre en La Haya, se ha producido cuatro años después de la denuncia interpuesta a la filial nigeriana de la compañía por cuatro campesinos locales y la organización ecologista 'Milieudefensie'. Shell, por el contrario, argumenta su defensa escudándose en los constantes robos que sufren sus instalaciones y a la exportación ilegal a refinerías en países vecinos.

A pesar de tratarse de la primera demanda en la historia que cristaliza en contra de la compañía (en 2009 evitó otro juicio en Nueva York tras acceder a pagar 12 millones de euros tras reconocer su implicación en el asesinato de ocho líderes de la resistencia local, entre ellos el escritor Ken Saro-Wiwa, en 1995), el conflicto entre Shell y los habitantes del delta –especialmente los integrantes de la etnia ogoni- se alarga desde hace más de medio siglo, cuando fueron descubiertos los primeros yacimientos y el Gobierno nigeriano se alineó a favor de las petroleras.

Después de décadas de expropiaciones, Shell pasó a convertirse en el principal enemigo de los ogonis, que encabezados por Saro-Wiwa formaron en 1992 su propio Movimiento de Supervivencia (MOSOP) y empezaron a organizar numerosas movilizaciones que fueron respondidas de forma violenta por el ejército. Durante los tres años siguientes, unos 2.000 civiles perdieron la vida en este conflicto (entre ellos el citado Saro-Wiwa) y entre 80.000 y 100.000 más tuvieron que abandonar sus tierras. El Gobierno nigeriano fue acusado entonces por Amnistía Internacional de terrorismo de estado y Shell, en 2001 por Greenpeace, de "haber dado dinero a los militares nigerianos que brutalmente trataron de acallar las voces". Definitivamente, algo está cambiando en Can Barça.

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