Laporta gastó el doble que Bartomeu y Rosell en fichajes defectuosos

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Douglas y Vermaelen son dos anécdotas en comparación con Keirrison, Henrique y Chigrinskiy

Joan Laporta gastó el doble que Rosell-Bartomeu en fichajes defectuosos | Diario Gol

10 de diciembre de 2014 (00:00 CET)

El director deportivo del Barça, Andoni Zubizarreta, está en el punto de mira por los discutidos fichajes de Douglas y Thomas Vermaelen. El Barça de Josep Maria Bartomeu (2014-) ha invertido 24,5 millones en ambos este verano. Es una cifra parecida a la que destinó el dimitido Sandro Rosell en Ibrahim Afellay y Alex Song, pero muy inferior al gasto de Joan Laporta en Henrique, Keirrison y Chigrinskiy, por poner ejemplos.

Douglas apenas ha disputado dos partidos (uno de Liga, en Málaga, y uno de Copa, en Huesca) desde su llegada. Suficientes para aficionados y entendidos como para considerar que es uno de los peores fichajes de la historia. El Barça ha pagado cuatro millones por él al Sao Paulo y pactó unas variables de 1,5 millones.

Afellay y Song

Indigna más si cabe entre la afición y el entorno la llegada de Vermaelen por 19 millones (15 fijos y cuatro variables). Los médicos desaconsejaron su fichaje por los problemas físicos que arrastra en los últimos meses. Aún sin debutar, ha pasado por quirófano y estará de baja, prácticamente, hasta final de temporada. El próximo verano hubiera quedado libre del Arsenal, aunque hay que considerar que el Barça no podría ficharlo entonces por la sanción de la FIFA.

Tampoco cuajaron Ibrahim Afellay y Alex Song, peticiones de Pep Guardiola y Tito Vilanova, respectivamente, en el Barça de Sandro Rosell (2010-14). El club abonó tres millones al PSV por el extremo holandés y 19 millones al Arsenal por el centrocampista camerunés. Ibi contó con pocos minutos. Una grave lesión de rodilla determinó su ostracismo y ahora está cedido en el Olympiakos. Song tampoco despuntó y juega prestado en el West Ham. Entre Rosell y Bartomeu han invertido más de 40 millones en estos futbolistas.

Pérdidas de 60 millones

El caso más sangrante lo protagoniza Joan Laporta por las equivocadas decisiones del Barça bajo su mandato (2003-10) en algunos fichajes. Sin desmerecer los aciertos, que llevaron al club a lo más alto, incluyendo el 2-6 en el Bernabéu y seis títulos en una temporada, la entidad azulgrana perdió 60 millones de euros por las operaciones de compra-venta de futbolistas de bajo rendimiento.

La más lejana fue la llegada de Ricardo Quaresma por seis millones en 2003 procedente del Oporto. El club manejaba buenos informes de él, pero no cuajó. Jugó 21 partidos y regresó al Oporto en la operación por la que Deco se convirtió en azulgrana. Maxi López llegó por seis millones y se marchó por dos. Hleb costó 15 millones y dejó cero euros en las arcas. También salieron libres Henrique y Keirrison (nunca debutó), por los que el Barça malgastó 16,5 millones y 14 millones, respectivamente. Chigrinskiy costó 25 millones y regresó a su anterior equipo, el Shakhtar, por 15 millones. Y Martín Cáceres fue fichado por 16,5 millones y vendido por 4,4 millones. En total, compras por 99 millones y ventas por 27,4 millones.

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