El fútbol y la tele se quieren

05 de mayo de 2015 (13:41 CET)

El mundo del fútbol y el mundo de la tele ya se quieren. Han hecho las paces. El Gobierno decretó la semana pasada la venta centralizada de los derechos televisivos de la Liga de Fútbol profesional y se espera que los ingresos puedan alcanzar los 1.500 millones de Euros anuales, de los cuales el 50 por ciento se dividirá en partes iguales entre todos los equipos. El decreto propicia un mejor reparto y termina con el gravísimo agravio comparativo que existía entre Barça y Real Madrid y el resto de equipos. Seguirán las diferencias pero no serán tan abismales como hasta ahora. Les ofrezco un dato: con el actual modelo Real Madrid y Barça reciben 140 millones de las televisiones, mientras que el actual campeón, el Atlético de Madrid apenas supera los 40 millones.

A la disminución se añade otro aliciente más: Se ha creado un fondo de compensación para el fútbol aficionado, y femenino. Además con ese fondo el 1% de los ingresos por televisión irán destinados a darles el derecho a la Seguridad Social.

El nuevo modelo es similar al que actualmente se aplica en países como Francia, Inglaterra, Escocia, Polonia o Italia. En este último país había hasta 2088 un  modelo similar al de España, pero desde entonces entraron en la senda de la razón.

En Francia los derechos los tienen Canal Plus y una cadena propiedad de Al Jazeera. La Liga francesa negocia con las televisiones. El reparto es similar al nuevo modelo español y un 15 por ciento va destinado al fútbol amateur.

En Inglaterra Sky TV y un canal propiedad de la telefónica británica pagan algo más de 6.900 millones de Euros a la Premier por los derechos de esta temporada más otras dos. Emiten del orden de 170 partidos al año. El reparto es del 50 % entre clubs de los cuales un 25 % depende de la clasificación deportiva y otro 25% al número de partidos televisados. Cuanto más arriba en la clasificación más dinero, así que se incentiva el luchar por mejorar la plaza hasta la última jornada de liga.

Parece que la razón se impone y aunque no sea el modelo perfecto, al menos va a propiciar nuevos ingresos a todos los clubs a partir de la próxima temporada. Ahora solo falta que se lo gasten con cabeza y no se cometan locuras. Sobre ese aspecto también sería bueno un control de la propia Liga, para que no llegue la Guardia Civil o la Fiscalía a pedir cuentas.

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