El estadio que acogerá la final del Mundial de balonmano costó 267 millones de euros

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El innovador y luminoso complejo de Lusail es la obra maestra de las fastuosas instalaciones de Qatar 2015

El pabellón de Lusail, sede principal del Mundial de Balonmano | V.Malo

28 de enero de 2015 (18:18 CET)

El estadio principal del Qatar 2015 Handball World Championship costó 267 millones de euros. O lo que es lo mismo, 300 millones de dólares. Se trata de la obra maestra de un torneo que gana expectación a cada día que pasa y que acogerá la final del Mundial este domingo 1 de febrero. Esta inversión es independiente de los 220 millones de presupuesto en que se han cifrado los costes organizativos del Mundial, según reconocen a Diario Gol miembros de la organización del torneo.

El Lusail Multipurpose Hall brilla por dentro y por fuera. Las luces que emite durante la acogida de los partidos cautiva desde muchos metros de distancia. Cambia de color sin pausa, como dejando claro que es una construcción prácticamente única en el mundo. Diseñado por Cox Richardson y ejecutado por Dar Al Handasah, es la primera piedra de un complejo deportivo llamado a ser la envidia de todo el mundo en 2022, cuando se celebre el Mundial de fútbol.

Salas privadas para las empresas fuertes de Catar

El estadio de Lusail tiene cabida para 16.000 espectadores, 2.000 menos de los inicialmente previstos. Aunque su aforo no es nada del otro mundo, las dimensiones del recinto alcanzan los 127.000 metros cuadrados debido a los servicios y salas privadas previstas. En la segunda planta descansa un enorme salón que estos días ha hecho las veces de restaurante, acogiendo a dos chefs que preparaban platos de pasta al momento para los medios de comunicación.

Los empleados cuentan con una sala similar, pero de menos encanto, en la tercera planta del estadio, donde también tienen tiempo para cenar una vez terminado el trabajo. Y, como no podía ser de otra forma, ello contrasta con las lujosas salas privadas repartidas por el recinto, donde se cobijan tras recias cristaleras, los ejecutivos y empresarios de los grupos fuertes de Catar: Ooredoo, Qatar National Bank y Qatar Petroleum, entre otros.

Todo tipo de lujos tras 31 millones de horas de trabajo

El recinto tiene dos entradas para los espectadores y otras dos para los aficionados VIP. En su interior, alberga dos gimnasios, dos pistas de entrenamiento y piscina, además de un lujoso y alargado auditorio de prensa. Asimismo, cuenta con un sofisticado sistema de refrigeración para evitar las elevadas temperaturas que hay en Catar durante el verano. En invierno, no siempre es necesario.La gota que colma el vaso es la sofisticada tecnología que lo caracteriza y convierte en un estadio sostenible, pensado para emitir la mínima cantidad de contaminación.

Dos años y más de 31 millones de horas de trabajo después, el estadio de Lusail es una realidad y se ha convertido en la atracción estrella del Mundial de Doha. Sus fieles escuderos, las otras dos sedes del torneo, son el Duhail Sports Hall y el Ali Bin Hamad Al Attiyah Arena.

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