El Barça también remonta en Sevilla

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Dos goles de Fàbregas y Villa en los últimos minutos dan la sexta consecutiva al equipo azulgrana ante un combativo rival

Messi, rodeado de varios jugadores del Sevilla / EFE

30 de septiembre de 2012 (00:35 CET)

El Barça parece abonado a la épica. Frágil en defensa y con un fútbol algo intermitente, el equipo azulgrana noqueó al Sevilla (2-3) en un final apoteósico que premió la perseverancia de Cesc Fàbregas y el instinto depredador de Villa. Con seis victorias en seis partidos, el Barça de Vilanova iguala los mejores registros del Barça de Cruyff, Van Gaal y Guardiola. Y el próximo domingo, el Real Madrid visitará el Camp Nou con muchas urgencias.

En seis minutos, el Barça transformó una derrota frustrante en una victoria delirante ante un Sevilla que acabó indignado con el arbitraje de Mateu Lahoz por la expulsión de Medel (golpeó con la cabeza a Fàbregas en el minuto 71) y unas posibles manos de Thiago en la acción previa al gol del empate. Hasta entonces, el grupo de Míchel había castigado al equipo azulgrana con un Negredo portentoso y una gran contundencia defensiva. Al final acabó exhausto y sin premio.

Negredo, muy activo

El Barça no negocia nunca la posesión del balón ni su fútbol bien elaborado. Disfruta cuando ataca, pero sufre demasiado cuando pierde la pelota. En defensa, Song está recibiendo un cursillo acelerado, pero su fútbol es más pausado y el camerunés palideció muchas veces ante Negredo y las rápidas transiciones hispalenses. El delantero internacional se peleó con todos, pero el primer gol local lo marcó Trochowski (minuto 26), el mismo futbolista que logró el tanto de la victoria sevillista ante el Madrid.

En el segundo acto, una pérdida de Busquets retrató a Song, impotente para contener a Negredo, que resolvió con un toque muy sutil ante Valdés (m. 48). Herido, pero no muerto, Fàbregas rescató al Barça con un meritorio zurdazo (m. 53). Todavía quedaba un mundo para un equipo habituado a las remontadas (Madrid, Osasuna, Spartak de Moscú) y faltaba por ver si el Sevilla resistiría las embestidas barcelonistas, que mejoraron sus prestaciones con Thiago, Villa y Tello en el campo. Messi se activó tarde, pero combinó con inteligencia con Xavi y, sobre todo, Fàbregas, que se reencontró con el gol cuando más lo necesitaba su equipo. Superada su ansiedad, el Barça insistió y Villa fulminó al Sevilla.

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