Cambios urgentes en el baloncesto europeo para evitar la migración de público

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Manel Comas y Jaume Ponsarnau, de acuerdo con ampliar el campo para mejorar el dinamismo del juego

Manel Comas en su etapa como entrenador y Jaume Ponsarnau, actual técnico del Manresa

12 de diciembre de 2012 (21:30 CET)

El baloncesto europeo no pasa por su mejor momento. Al menos, eso es lo que se deduce de la recogida de nuevas propuestas normativas que está preparando la FIBA para modificar el reglamento con carácter de urgencia. La falta de espacios, la lentitud del juego y el descenso de las anotaciones (aunque la Liga Endesa esta temporada no se puede quejar), están provocando una bajada de espectadores a nivel europeo. Algo que se quiere subsanar con nuevas reglas que promuevan un baloncesto más vistoso.

El ex entrenador y actual comentarista en TVE Manel Comas y el entrenador del Assignia Manresa de ACB Jaume Ponsarnau han analizado para Diario Gol la influencia en el desarrollo del juego de los cambios que podrían adoptarse los próximos 25 y 26 de enero en Singapur, donde se reunirá la comisión técnica de la FIBA.

Ampliar la cancha

Tanto Comas como Ponsarnau coinciden en un aspecto: hay que ampliar la pista. Ambos consideran que esta es la medida más importante que debe asumir el baloncesto actual, ya que "la falta de espacios dificulta a la hora de atacar a jugadores muy atléticos y con mucha envergadura", apunta el técnico del Manresa. Comas califica la toma de esta decisión de "imprescindible". "El baloncesto es un juego de espacios y ángulos, y ahora te encuentras a jugadores muy grandes metidos en cajas de cerillas", explica el comentarista de TVE.

La nueva propuesta sugiere ampliar el campo a lo ancho. La posibilidad que más gusta es que llegue a los 16 metros (50 cm por cada lado), además, también se propone alargar la línea de triple hasta los 7,25 metros. Esta medida también la secundan Comas y Ponsarnau, aunque la consideran menos relevante. Por otro lado, Ponsarnau hace hincapié en aumentar el semicírculo de carga, que anula las faltas en ataque aunque los defensores estén bien plantados, si se encuentran dentro del círculo. En cambio, ninguno de los dos creen que sea necesario estrechar la botella.

Segundas posesiones más cortas

Otra de las modificaciones más llamativas genera una importante división entre Comas y Ponsarnau. Se trata de la posibilidad de que las segundas posesiones (tras recoger rebote en ataque) sean de 14 segundos en lugar de volver a ser de 24. Ponsarnau se muestra favorable: "El rebote ofensivo a menudo se utiliza para realizar otro ataque completo; lo ideal sería jugarlo para buscar la canasta rápida y potenciar una mayor anotación en los partidos". Comas, totalmente contrario, asegura que "es un premio para el que captura el rebote ofensivo y un castigo para la defensa, por no coger el rebote defensivo. Esos 10 segundos de un rebote ofensivo no hacen que este deporte se mantenga vivo". "El baloncesto es correr, no es andar. No racaneemos, hagamos un baloncesto alegre", reclama el ex entrenador.

En ese sentido, Comas se queja de la destrucción del baloncesto: "El scouting, el estudio del equipo contrario, el destruir... Todo eso es racanear el baloncesto". La causa de las bajas anotaciones y de la pérdida de dinamismo, según el comentarista. "Hay equipos que aburren hasta a las cabras, y otros que no paran, como el Madrid o el Estudiantes", analiza Comas, que sentencia así: "El problema lo tenemos los que hacemos baloncesto".

Arbitrajes

Por su parte, Jaume Ponsarnau incide en la determinación del factor arbitral. El técnico del Manresa considera que "los árbitros tienen la máxima responsabilidad, pero se ha hecho un esfuerzo para que cada vez sean menos subjetivos". "Yo creo que no debe ser así. Se han puesto normas que objetivan su decisión, pero es el árbitro el que debe valorar si una falta es antideportiva o no", concluye. Comas tampoco coincide con esta valoración: "El reglamento tiene que ser estricto con el que corta el juego; tiene que ser claro, simple y basarse en criterios muy objetivos".

Para acabar, Ponsarnau destaca dos aspectos que considera que el arbitraje debe mejorar. En primer lugar, la señalización de los pasos. El técnico opina que no se debe parar el juego por pasos en situaciones dinámicas, a menos que sean muy evidentes. En cambio, considera importante pararlo en situaciones estáticas que pueden ser más ventajosas para el atacante. En segundo lugar, Ponsarnau es partidario de que el arbitraje sea menos riguroso en el juego ofensivo, y lo sea más con respecto a los contactos en defensa: "Ahora se pitan muchos más contactos en ataque y se permite más en defensa, lo que resta ventaja a los atacantes".

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