Bartomeu se desmarca de Rosell con una nueva cúpula ejecutiva

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El actual presidente del Barça quiere liderar una candidatura renovadora en las elecciones a la presidencia

Josep Maria Bartomeu, Ignasi Mestre (izquierda) y Albert Soler (derecha)

13 de enero de 2015 (23:37 CET)

Josep Maria Bartomeu, presidente no electo del FC Barcelona, ha cambiado toda la estructura ejecutiva del club desde que sustituyó a Sandro Rosell, hace un año. Ignacio Mestre ha sustituido a Antonio Rossich como director general, ha reforzado la cúpula con el fichaje de Albert Soler, ha despedido a Andoni Zubizarreta como director de fútbol y ha fichado a un nuevo director de operaciones, Gabi Pérez (sustituto de Emili Sabadell). Albert Puig y Guillermo Amor, máximos responsables del fútbol formativo, también fueron destituidos.

A falta de concretar la fecha de las próximas elecciones presidenciales, Bartomeu presentará su candidatura con un nuevo equipo para desmarcarse de Rosell. Falta por definir el nombre del sustituto de Zubizarreta --ha ofrecido la dirección deportiva a los exfutbolistas Òscar Garcia, Rufete y Bakero-- y, sobre todo, el futuro de Luis Enrique. A finales de la pasada temporada, el asturiano sustituyó a Gerardo Martino, la apuesta de Rosell para relevar a Tito Vilanova.

Mestre y Soler

El despido de Rossich fue la decisión que mejor retrata la renovación que lidera Bartomeu. La suya no fue una decisión popular, como sí lo fue la destitución de Zubizarreta, pero fue vital para la reorganización del club. Mestre, una persona muy discreta, rechaza cualquier protagonismo mediático y se ha convertido en una de las dos personas de confianza del presidente.

El otro hombre fuerte de Bartomeu es Soler, exsecretario general de deportes cuando José Luis Zapatero era el presidente del Gobierno español. Tiene la misión de mejorar las relaciones del club con los organismos internacionales, muy deterioradas tras la sanción de la FIFA que impedirá fichar al Barça hasta junio de 2016.

Roura y Altimira

La cantera también ha sufrido cambios importantes. Jordi Roura y Aureli Altimira, los principales colaboradores del fallecido Tito Vilanova, son los nuevos responsables del fútbol base. La víctima más sonada fue Amor, una apuesta personal de Rosell.

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