Bartomeu cede a la presión de su junta y se une al Pacto Nacional por el Derecho a Decidir

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El presidente del Barça prometió que el club no haría política porque su masa social es heterogénea

Josep Maria Bartomeu, presidente del FC Barcelona, en un acto institucional

10 de octubre de 2014 (20:15 CET)

Josep Maria Bartomeu, presidente no electo del FC Barcelona, ha oficializado el apoyo del club al Pacto Nacional por el Derecho a Decidir por las presiones recibidas del laportismo y, sobre todo, de su junta directiva.

El Barça es, posiblemente, el club más politizado del mundo y su identificación con Cataluña forma parte del adn de la entidad. Bartomeu, próximo a la sociovergencia, quiso evitar un pronunciamiento oficial del Barça con el actual proceso político catalán, amparándose en unas declaraciones del expresidente Sandro Rosell en la anterior asamblea de socios compromisarios. El 5 de octubre de 2013, Rosell proclamó: "Estaremos siempre al lado de nuestro país y de la voluntad del pueblo. Defendemos el derecho a decidir porque forma parte de los derechos fundamentales de las personas y de todos los pueblos".

Vilarrubí pide un posicionamiento firme 

Bartomeu ha sido duramente criticado en las últimas semanas por la oposición a la actual junta directiva, especialmente por personas muy próximas al expresidente Joan Laporta. En los últimos días también se intensificó la presión de algunos directivos del Barça, encabezados por Carles Vilarrubí. El vicepresidente del área institucional, empresario vinculado con Convergència i Unió, también quería un posicionamiento más firme de la institución.

"A pesar de la solemnidad de esta declaración, que nos pareció suficientemente clara para manifestar nuestra posición en el proceso que está viviendo el pueblo de Cataluña, quiero reconfirmar nuestra adhesión al Pacto Nacional por el Derecho a Decidir", ha esgrimido ahora el Barça para justificar su nuevo compromiso.

Bartomeu ha intentado, sin éxito, despolitizar al Barça. Hace tres meses, el presidente manifestó que el club "apoyará la voluntad mayoritaria de los catalanes", pero se comprometió a "no hacer política". Entonces argumentó que la masa social del Barça no es uniforme y recordó que la entidad tiene muchos socios y simpatizantes de toda España.

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