Arantxa Sánchez Vicario dimite como capitana del equipo español

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La ex tenista apoya a las jugadoras en activo contra la gestión del presidente de la RFET, José Luis Escañuela

Arantxa Sánchez Vicario habla para los medios

17 de diciembre de 2012 (16:20 CET)

La vida profesional de Arantxa Sánchez Vicario también atraviesa momentos convulsos. La barcelonesa, de 40 años, y ex número 1 del mundo de tenis, ha dimitido como capitana del equipo de Copa Federación (la Davis femenina), que ganó cinco veces como jugadora. Sánchez Vicario, que mantiene un litigio familiar por su patrimonio, apoya a las tenistas profesionales que se han implicado contra la gestión del presidente de la Real Federación Española de Tenis (RFET), José Luis Escañuela.

Sánchez Vicario ha comunicado por escrito la firme decisión de abandonar su cargo. Su contrato terminaba el 31 de diciembre de 2013. Diferentes tenistas comparecieron ante los medios de comunicación la semana pasada para explicar el porqué de su denuncia pública.

Contratos incumplidos

Hace un par de años, Escañuela firmó la creación de un Consejo Asesor del Tenis Femenino con el que impulsar un Plan de Tenis Femenino Nacional, con un presupuesto anual de 200.000 euros. Desde abril de 2011, nunca más se supo de este plan.

De todos modos, desde la RFET entienden que detrás de esta rebelión se encuentra la Federació Catalana de Tenis (FCT), que habría incitado a las jugadoras a salir ante los medios.

Varios frentes abiertos

Precisamente, 200.000 euros es lo que le cuesta a la RFET mantener a Escañuela, entre sueldo y gastos diversos. No obstante, el otro frente abierto del presidente tiene que ver directamente con su cargo. La Federación de Tenis de Madrid (FTM) le ha declarado persona 'non-grata' y, junto a la de Barcelona (FCT), denuncia una convocatoria de elecciones irregular.

La FTM y la FCT denuncian que Escañuela convocó elecciones mientras viajaban a Praga para presenciar, invitados, la final de la Copa Davis, que perdió España ante República Checa. Esta acción dejó con poco margen de maniobra a los entes territoriales para presentar su candidatura. El censo electoral, además, tenía que haberse publicado 15 días antes de la convocatoria, requisito que no se cumplió. Asimismo, alguien del entorno de Escañuela amenazó con retirar las licencias a varios árbitros que querían ser asambleístas en las próximas elecciones a la presidencia de la RFET.

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