Adriano se une al selecto club de fichajes rentables del Barça

stop

El brasileño amortizará sobradamente los 12 millones que costó si mantiene el nivel exhibido esta temporada

Adriano celebra un gol contra el Atlético de Madrid

17 de diciembre de 2012 (20:40 CET)

Adriano Correia se ha unido al reducido club de los fichajes más rentables del Barça. El lateral brasileño, de 28 años, es la gran sensación de la temporada y ya acumula seis goles. Solamente le superan Leo Messi (32 goles), David Villa (8) y Cesc Fàbregas (7), aunque en Liga está empatado a cinco tantos con el asturiano y con el de Arenys como segundo máximo realizador del equipo.

Adriano recaló en el Barça en la temporada 2010/11, a razón de 9 millones de euros fijos y un máximo de otros cuatro en variables. Fue el primer fichaje del presidente Sandro Rosell. Una apuesta personal que Pep Guardiola aceptó de recibo por la polivalencia del jugador. Con un rol muy secundario en su primera temporada, Adriano siempre ha arrastrado el lastre de las lesiones (acumula nueve bajas desde que fichó por el Barça). Sin embargo, Guardiola le dio más confianza durante el año pasado debido a la ausencia de Abidal y fue ganando empaque y peso en el equipo.

Este curso, con Tito Vilanova, Adriano ha eclosionado de manera tan sorprendente cuanto necesaria para el Barça. Hasta el punto de dejar en el banquillo a su compatriota Dani Alves, considerado por muchos el mejor lateral derecho del mundo. El nivel que está ofreciendo Adriano, no solo por sus goles sino por sus constantes subidas por banda derecha e izquierda indistintamente, hace que los 12 millones que ha cobrado el Sevilla por su venta y los 3,5 millones que le cuesta al Barça cada temporada queden en poco. Casi nada teniendo en cuenta que ha sido vital para ayudar en el mejor arranque de un equipo en la historia de la Liga (15 victorias, un empate y 46 puntos de 48 posibles) y que es capaz de anotar goles como el impresionante zurdazo que endosó a la escuadra del ‘feroz' Atlético de Madrid el pasado domingo.

Los más amortizados

Son pocos los jugadores del Barça actual que merecen estar en el selecto club de los más rentables. Se trata de futbolistas por los que el club ha hecho un desembolso económico en concepto de fichaje que se considera amortizado por su rendimiento deportivo. El ejemplo más claro es Gerard Piqué. El central catalán de 25 años costó cinco millones más dos en variables. Un precio irrisorio, acorde a cómo está el mercado, teniendo en cuenta que se ha convertido en uno de los mejores centrales del mundo.

Dani Alves costó mucho más (29 millones más 6 en variables), pero durante los tres primeros años de Guardiola fue una pieza clave del equipo, que ganó tres Ligas y dos Champions entre muchos otros títulos. En la temporada pasada redujo sus prestaciones y este año, mucho más propenso a las lesiones, parece ir a la baja. Javier Mascherano recaló en el Barça el mismo año que Adriano, y pese a los 22 millones que costó, acabó siendo fundamental para conquistar la segunda Champions de la era Pep, en Wembley, gracias a su reconversión a defensa central. Mucho más difícil se antoja la amortización de Alexis Sánchez (costó 29 millones fijos y 11 en variables), Cesc Fàbregas (34 fijos y 5 en variables) y David Villa (40 millones fijos), aunque el 'Guaje' fue vital en la conquista del último doblete (Liga y Champions).

Los que ya no están

De los jugadores que han emigrado del Barça, el que ha sido más rentable en los últimos tiempos no ofrece discusión. Touré Yaya llegó al Barça en el verano de 2007, y se marchó tres años después con dos Ligas y una Champions bajo el brazo. Costó 11 millones, y su adiós supuso una inyección de capital al club de 24 millones de euros. Un negocio redondo.

Jugadores como Ronaldinho o Deco también fueron rentables, a pesar de su triste adiós. El brasileño revolucionó y resucitó a un Barça en plena crisis que pagó unos 30 millones de euros por él. El Milan lo compró cinco años después por 21 millones. El caso de Deco fue parecido. Costó 18 millones y cuatro años después fue vendido por 10 millones al Chelsea, después de haber contribuido de forma fundamental a ganar dos Ligas y una Champions con Frank Rijkaard. Son jugadores cuyo valor de mercado ascendió a cifras estratosféricas en su mejor momento y su venta por menos de lo que costaron dejó un amargo sabor de boca al aficionado culé.

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad