Una comida en Sevilla de Kiko Rivera desmonta la depresión “vendida” a Telecinco

Isabel Pantoja confirma a una periodista que cree que Kiko Rivera le engaña, por eso no viene a verla, pero todavía no lo puede confirmar. Estuvo 24 horas antes de su entrevista comiendo con Manuel Cortés

Kiko Rivera
Kiko Rivera

Kiko Rivera está pasando un año muy duro, como muchas otras familias. Su profesión ha sido una de las más afectadas por la actual crisis sanitaria. Todos los bolos que tenía programados para el verano tuvo que cancelarlos y cerrar su discoteca ‘Hoyo’. No ha vuelto a abrir desde la noche del 13 de marzo. A pesar de esto tiene que pagar el alquiler, el mínimo de agua y luz y a sus trabajadores. Todo son gastos y ningún ingreso. Pidió la ayuda del Gobierno y recibió 700 euros mensuales. Por suerte cuenta con el sueldo de su mujer en ‘Viva la vida’, 800 euros mensuales por cuatro días de trabajo.

El cantante no pasa por un buen momento, por este motivo pudo aceptar su participación en el ‘Deluxe’. Una entrevista exclusiva para dar respuesta a sus supuestas infidelidades. Tras una entrevista donde fue totalmente sincero y pidió perdón en repetidas ocasiones a Irene Rosales, Kiko Rivera confesó estar hundido. No ha superado su adicción a las drogas y se encuentra en una profunda depresión. Una vez más le vimos llorar, especialmente cuando entró por sorpresa la llamada de Isabel Pantoja, algo totalmente previsible.

Rafa Mora habla de los problemas de Kiko Rivera
Rafa Mora habla de los problemas de Kiko Rivera

Según los colaboradores de ‘Sálvame’, ésta estuvo totalmente desacertada en sus palabras. Le recordó que habían personas peor que él. Además, su madre dio a entender que Kiko Rivera hacía esto por dinero. Algo que no era necesario ya que ella se lo podía dar. Sin embargo, el DJ ha dejado claro esta semana en sus redes sociales que lo de su madre son solo palabras. Dijo que vendría pero no ha venido a verle ni a darle ese abrazo.

La periodista Paloma García-Pelayo habla con Isabel Pantoja, quién le coge el teléfono y se derrumba. “No sé qué le pasa a mi hijo”, me contesta. Me lo dice con congoja y la voz entrecortada. Revela la periodista al portal LOOK. Isabel Pantoja le da a entender que la depresión de Kiko Rivera es exagerada. Solo podría haber concedido la entrevista para ingresar los 25.000 euros y todo lo que pueda venir después como alguna portada de revista mucho mejor pagada.

Si una persona está depresiva, no se le va de un día para otro. El viernes 16 de octubre se vio a Kiko Rivera disfrutar de una comida con amigos en Sevilla, tan solo 24 horas de esa entrevista donde no estaba pactado supuestamente hablar de la depresión. Que casualidad también que estos rumores de supuestas infidelidades llegaron a fin de mes.

Estaba comiendo en un sitio que hay cerca del puente de Triana con el hijo de Raquel Bollo. No parecía nada triste. Estaba con el móvil, haciéndose fotos. Cuando lo vi la noche siguiente, pensé que era puro guion”, le cuenta a la periodista quien conoce los detalles de esa comida en Sevilla.

Isabel Pantoja afirma que esa comida se produjo porque Kiko la llamó por videollamada para que conociese en persona al hijo de Cortés. “Estaban felices, mi hijo estupendamente. Fue entonces cuando me dijo que no vendría a comer al día siguiente con las niñas porque iba al ‘Deluxe’ a zanjar un asunto y a cantar. No, no sé qué le pasa”.

“No puedo decir que no tenga una depresión, pero quiero verlo, míralo a los ojos y escucharle. Conozco a mi hijo”. No lo puede afirmar, pero Isabel Pantoja cree que su hijo la está engañando. Por este motivo no viene a verla.