Infanta Cristina | EFE

Separación. La infanta Cristina se lo veía venir. “Ya no están juntos”. Última hora

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La hermana de Felipe VI está muy preocupada por la conducta de los hijos de la infanta Elena

23 de febrero de 2020 (10:55 CET)

A la infanta Elena se le han ido los hijos de las manos. La joven tiene que lidiar con la edad del pavo de Froilán, que se extiende en el tiempo, y ahora con la de Victoria Federica. Ambos se han enamorado y para la hermana del rey Felipe VI de las personas equivocadas. Su hermana, la infanta Cristina, la apoyó en estos momentos tan difíciles. Ella misma vio que la relación entre Froilán y Mar Torres no iba a ningún sitio. La joven solo quería exposición mediática. 

Se conocieron en 2014, cuando ambos estudiaban en el mismo colegio. Cuando conectaron no tuvieron más remedio que separarse. Froilán fue a estudiar a Estados Unidos debido a sus malas notas. La distancia ha sido muy dura, pero la han superado, aunque siempre han tenido sus rencillas, tal y como contó Mar Torres. 

Mar Torres y Froilán

Mar Torres creía que nunca tomarían caminos separados, pero entre ellos se ha inmiscuido la madre del joven. Tal y como anunció la joven, recientemente se ha trasladado a su ciudad natal para iniciar una nueva andadura profesional en la Universidad de Murcia. “Es mi primer día de trabajo y estoy súper contenta. He venido a hacer prácticas a un laboratorio de plantas”, confesó Mar Torres en su cuenta de Instagram. Otra vez separados, pero puede ser que en esta ocasión logren superarlo. 

A la Casa Real no les gusta el comportamiento de Mar Torres. Parece que todo lo haga para ser el centro de atención. Sus últimos altercados que han hecho que se ponga a Froilán como titular de varias noticias ha hecho enfadar y mucho a la infanta Elena. 

El último enfrentamiento lo vivieron en plena calle. Al salir de un restaurante de lujo ubicado en el barrio de Salamanca. Los reporteros les esperaban a las puertas. Primero salió Mar Torres y pidió enfadada a los periodistas que no la siguieran, pero el cabreo monumental lo pilló Froilán. 

 

 

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