Separación. La crisis que se lleva a Kiko Rivera e Irene Rosales por delante

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El drama que pone en peligro la relación

Kiko Rivera e Irene Rosales

20 de junio de 2020 (14:09 CET)

Cuando parece que la normalidad está volviendo poco a poco a nuestro país tras muchas semanas de crisis provocada por el coronavirus, la situación de Kiko Rivera e Irene Rosales parece que no es precisamente la mejor.

No es ningún secreto que el hijo de Isabel Pantoja ha visto como su vida cambiaba a raíz de la pandemia. Estando como está volcado en el mundo de la música, el hecho de tener que cerrar su discoteca en Sevilla así como no poder actuar este verano han dejado a Kiko en una situación económica delicada.

Ha sido él mismo el que, en más de una ocasión, ha sido sincero sobre el tema y ha asegurado que no pasa por su mejor momento. De hecho, con ganas de abrir nuevas vías, el propio Rivera aseguró hace unos días que estaba estudiando para convertirse en agente de futbolistas.

La crisis de Kiko Rivera e Irene Rosales

Pero más allá de eso, parece ser que la relación con Irene no pasa tampoco por su mejor momento. Eso sí, pese a que hay quien habla de una futura posible separación, cuentan desde su entorno que son muchas más las cosas que les unen que las que les separan.

Es por eso que, a no ser que la situación de un vuelco aún más dramático, parece que Kiko e Irene intentarán recuperar los buenos tiempos. Entre otras cosas porque Rosales tampoco es que esté en una situación fácil.

Su madre murió de cáncer hace unos meses y su padre vive ahora con ella y Kiko. Ella misma explicó el motivo: “Mi padre se cayó trabajando y lo que tiene es un tumor cerebral. Lleva con él 16 años. A día de hoy es un campeón, un luchador. No es consciente al 100% de lo que pasa, por así decirlo, no es feliz. No es una persona que se pueda valer al 100% por sí misma, pero está con nosotros”.

 

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Todo correcto 👍 🥰🥰🥰 #kikorivera

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La situación, con dos hijas de por medio, no es fácil. Eso sí, Kiko e Irene parecen tener muy claro que, aunque sea por conveniencia mutua, van a seguir luchando.

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