“Se ha desgraciado la cara”. Y no es María Patiño, Carmen Borrego y Belén Esteban: la famosa que se pasa en el cirujano

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La cantante se ha sometido a un lifting facial y a una implantación de pómulos para rejuvenecer su rostro

María Patiño

18 de marzo de 2019 (16:42 CET)

Alaska se adapta a los cambios. De hecho de aquella cantante del grupo de Alaska y los Pegamoides o de La Bola de Cristal ya no queda nada, bueno sí, su sentimiento por la movida madrileña. Ella es de los 80. Su mejor época. A pesar de ello, Olvido evoluciona y se adapta a los tiempos sin perder sus convicciones y su autenticidad. 

Gracias al reality que protagonizaron Alaska y Mario en MTV durante cinco temporadas, los espectadores pudieron hacerse muy fanáticos de Vaquerizo y amarlo y respetarlo sobre todas las cosas, pero sin lugar a dudas conocieron un poco más a la cubana, española y mexicana. Su adicción por los santos, su altar dedicado a la más grande, Lola Flores, y su amor por operarse y ponerse más y más y más pecho porque Alaska quiere ponerse pecho hasta que tengan que fabricar un sujetador especial de su talla solo para ella.

El pasado miércoles Alaska fue una de las asistentes a la premiere de Dolor y gloria, la nueva película de Pedro Almodóvar. Como iba a faltar ella a este evento. Una fanática de Mujeres al borde de un ataque de nervios. Si de hecho todas esas mujeres son sus amigas y a veces le producen un ataque de nervios. La cantante ha sorprendido con un cambio físico. Aprovechando la promoción de su nuevo disco se ha sometido a unos pequeños retoques estéticos. 

Alaska y Mario Vaquerizo en la presentación de Dolor y gloria

Ni líneas de expresión en la frente, ni arrugas en el contorno de los ojos y los pómulos mucho más pronunciados, como a ella le gustan. "Doctor Monereo cuanto te quiero", le diría a su buen amigo cirujano plástico. Primero se ha hecho un lifting facial para eliminar del rostro los signos del paso del tiempo y la piel recupere su firmeza. Esto lo ha combinado con un implante de pómulos. Unos tratamientos que no requieren de hospitalización, se realizan de manera ambulatoria y en unas horas se puede marchar tranquilamente a su casa. El precio de estos retoques oscila entre 6.000 y 8.000 euros. Tampoco se ha olvidado de volver a pasar por el bótox. Con esta práctica muy habitual en el mundo del famoseo Alaska ha desembolsado entre 300 y 500 euros más. 

Algunos seguidores de la cantante creen que "se ha desgraciado la cara" al ver el resultado. Según especialistas está muy bien hecho lo que pasa que tarda unos días el rostro en recuperar una apariencia natural y tal vez haría pocas horas de la intervención. 

 

 

 

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