Sara Carbonero | EFE

Sara Carbonero o el tema tabú: prohibido hablar (o “En el pueblo se sabía todo”)

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El lío que la periodista no puede olvidar

23 de julio de 2018 (12:45 CET)

​Sara Carbonero sabe que, como mínimo, estará un año más en Oporto. Tras muchos meses en los que se especulaba con la salida de Iker Casillas del Porto, finalmente el portero español renovó hace unas semanas y estará al frente de la portería lusa una temporada más.

Las posibilidades que se abrieron cuando en Portugal daban por hecho que Iker y Sara harían las maletas fueron varias. Desde Inglaterra hasta Estados Unidos pasando por Qatar.

El tema tabú de Sara Carbonero

Lo que sí que quedó claro entonces que ni Casillas, ni en especial Sara, tienen ninguna intención de pisar una vez más Corral de Almaguer, la localidad natal de la periodista. Y el motivo, pese a ser un tema delicado, es por todos conocidos. Sobre todo en el pueblo.

Sara Carbonero e Iker Casillas | Instagram

Y es que no es ni más ni menos que Carlos Javier Carbonero, el padre de la it girl, el que está bajo el punto de mira de los habitantes de Corral de Almaguer. ¿El motivo? Una estafa multimillonaria que se llevó por delante el dinero de muchos de sus vecinos.

El padre de Sara trabajó durante un tiempo en una empresa de seguros, y fue allí donde llevó a cabo una estafa por la que fue condenado a dos años de cárcel que, al no tener antecedentes, no tuvo que cumplir.

El caso es que, tal y como apuntan varias voces, Javier ofrecía a sus clientes productos asegurándoles que tendrían un muy buen rendimiento a corto plazo, algo que luego resultó convertirse en una estafa.

La ludopatía del padre de Sara

Cuentan que las cantidades oscilaban entre 6.000 y 230.000 euros, y que el padre de Carbonero se lo gastaba en juegos de azar. Y es que Javier fue presa de la ludopatía. Él mimso lo reconoció en un juzgado en 2010: “Es evidente que lo que siempre he creído que era una afición, costumbre o como lo quisiéramos llamar, en algún momento se convirtió en una adicción, que dejé de poder controlar. He intentado ‘solucionar’ esta situación ‘por la tremenda’ (espero que se me entienda)”.

Una situación que, como apuntan varias voces de la localidad, “en el pueblo se sabía todo” y que aún sigue persiguiendo a Sara.

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