Lydia Lozano no se esperaba esto. “Repugnante y rastrero”. Destapado en Sálvame

La colaboradora de Sálvame se queda de piedra con las palabras de Kiko Matamoros sobre él

Fotografía: Lydia Lozano no se esperaba esto. “Repugnante y rastrero”. Destapado en Sálvame
Fotografía: Lydia Lozano no se esperaba esto. “Repugnante y rastrero”. Destapado en Sálvame

Lydia Lozano volvió a Sálvame después de 35 días en su casa confinada. Poco a poco lo van haciendo el resto de colaboradores como Gema López o muy pronto Paz Padilla. Sin embargo, la productora mantendrá muchas de las secciones que han sido todo un puntazo. Lydia Lozano ha tenido que hablar de su polémica con Alejandra Rubio, pero también de las mentiras que rodean a José Antonio Avilés y que ha sacado a la luz kikoKiko Matamoros. 

Parece que el superviviente no tiene el título de periodismo, sin embargo no es su única mentira ni la más gorda. Las intenciones de José Antonio Avilés serían dar el salto a Sálvame, sin embargo ésto se le está complicando tras todo lo que sale a la luz sobre su persona. Kiko Matamoros reveló un hecho lamentable. El supuesto periodista consiguió una entrevista con el padre de Julen, el niño que murió tras caer a un pozo. Se había aprovechado de él para conseguir su testimonio. 

josé antonio avilés«Es la cosa más rastrera y más triste que he oído yo a la hora de obtener información; es repugnante», ha dicho antes de empezar a dar su versión. «El da con un familiar y consigue que este le presente al padre del niño. Entonces, él se presenta como periodista y tiene una conversación off the record con él. El padre se esponja, le cuenta una serie de cosas, etc. Ni se habla de publicar absolutamente nada ni se dice nada».

«Él no sé si graba o retuvo en la memoria lo que hablaron, posiblemente grabó la conversación. La conversación la transcribe y la vende», ha continuado diciendo Matamoros revelando que el precio de esta entrevista estaría alrededor de 18.000 euros. 

«De repente, el padre de Julen ve que se ha publicado esa conversación y al cabo de unos días recibe la llamada de Avilés», ha seguido. «Y le dice ‘oye, yo no te he dado permiso para que publicaras esto ni sabía que me estabas haciendo una entrevista ni que esto se iba a vender».

«Parece que Avilés, con la conciencia un poco remordida o para evitar que se pudiera saber el modus operandi, el cómo había conseguido la entrevista, le dice que le va a dar íntegramente el importe de la entrevista».

De esta forma, «Avilés le hace llegar al padre de Julen 6.000 euros, de los cuales él declara y le quitan 1.500 Hacienda y, al parecer, ha cobrado 4.500 euros por una cosa que se vendió sin su autorización, sin su consentimiento por un importe infinitamente superior. Avilés se cubre porque, de alguna manera, ha habido un acuerdo tácito».

Según Antonio Montero, Avilés entró a trabajar en Espejo Público gracias a esa entrevista.