Los graves problemas de María Teresa Campos por un vicio muy malo

La veterana periodista tiene un nuevo motivo de preocupación

Fotografía: Los graves problemas de María Teresa Campos por un vicio muy malo
Fotografía: Los graves problemas de María Teresa Campos por un vicio muy malo

Parece que no hay día en el que María Teresa Campos pueda respirar tranquila. Y es que la que fue en su día una de las protagonistas indiscutibles de la televisión en España ve ahora como sus hijas son su principal motivo de preocupación.

Ojo, por surte, no por temas de salud. En este sentido, lo peor para Terelu ya ha pasado. Es el tema económico el que tiene a la matriarca de la familia muy preocupada. Y con motivo.

María Teresa Campos

Y es que, a diferencia de lo que ocurría hace años, tanto ella como sus hijas, sobre todo Terelu, han pasado de ser entrevistadoras a entrevistadas. Su papel en la televisión ha ido cambiando con el paso del tiempo y ahora se han convertido en caras habituales en la prensa del corazón.

Cabe destacara que ellas mismas se han dado mucho a ello. En el momento en el que aceptaron participar en un reality que seguía los pasos de su familia, Las Campos, parece que aceptaron su nuevo rol.

Los graves problemas de Las Campos

Sin embargo, como les está ocurriendo a otros famosos, la crisis del coronavirus ha provocado que la televisión no sea ahora el medio boyante que era hasta hace poco. En Telecinco, la cadena de las Campos, ya no se paga como se paga antes. De hecho, ha sido Carmen Borrego la que ya ha anunciado en algunas de sus comparecencias vía video llamada que su situación económica no es que sea precisamente la mejor.

Terelu y Carmen Borrego

En el caso de Terelu, vendió su casa hace poco para buscarse un piso más pequeño dado que no necesita tanto espacio. Sin embargo, hay quien apunta que lo que busca con ese cambio es ir más holgada económicamente.

Las Campos han llevado un alto nivel de vida (y ojo porque parece ser que Alejandra Rubio, la hija de Terelu, tiene también este vicio de gastar mucho). Un nivel de vida que ahora es imposible mantener y que, a diferencia de lo que ocurría en el pasado, su madre tampoco puede tapar tantos huecos como antes.