La transformación de Ana Blanco tras 30 años en TVE 

Ana Blanco cumple 30 años como presentadora de informativos en la cadena público

Ana Blanco
Ana Blanco

Ana Blanco es una de las periodistas más reconocidas de los medios de comunicación. A la presentadora siempre se la ha definido como rigor informativo, actualidad y profesionalidad. A sus 59 años, Blanco cumple 30 años en televisión, concretamente en la cadena pública. Sin duda es uno de los rostros más importantes y emblemáticos de Televisión Española. Es una de las presentadoras de informativos más veteranas de la historia.

TVE ha lanzado un vídeo utilizando la hemeroteca donde repasan en menos de un minuto sus 30 años de duro trabajo en la cadena pública. Allí se puede ver a una jovencísima Ana Blanco con tan solo 29 años, hacía pocos años que había terminada la carrera de periodismo.

«Un día como hoy de 1990 se estrenaba Ana Blanco en el Telediario de TVE. Y ahí sigue como referente para espectadores y profesionales de dentro y fuera de esta casa», escribían desde la cuenta oficial de la corporación en Twitter. Un sonoro aplauso por su entrega y labor, pero también una cara de asombro por el gran cambio radical en estos 30 años.

Viendo las imágenes parece que por ella tampoco ha pasado el tiempo. El cadena público tienen algún brebaje para no envejecer, solo hay que ver a Jordi Hurtado. La periodista mantiene su corte de pelo habitual, melena larga con flequillo.

«Hacéis chistes sobre la inmortalidad de Jordi Hurtado porque Ana Blanco os está manipulando», escribía un usuario en Twitter. Debido a estar tantos años en televisión, la presentadora ha cubierto las noticias más importantes y decisivas de las últimas tres décadas, algunas que ponen los pelos de punta, a pesar de que pasen los años.

 En su larga trayectoria en los servicios informativos de TVE, la periodista ha cubierto noticias históricas como la boda de la infanta Elena en 1995 y de Cristina dos años después, los atentados del 11M y la boda de Felipe (52) y Letizia en 2004, la muerte de Juan Pablo II en 2005 o infinidad de elecciones generales, entre otros acontecimientos.

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