La noche loca de Kiko Rivera con señoritas en el reservado de un una discoteca

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La polémica que deja al hijo de Isabel Pantoja por los suelos

Kiko Rivera

28 de enero de 2020 (16:00 CET)

Si hay algo que caracteriza a Sálvame y a Telecinco es que es un programa y una cadena que nunca decepcionan. Siempre hay quien está dispuesto a poner el paltó del polémico programa patas arriba.

En este caso no fue otro que Kiko Matamoros, uno de los expertos en este sentido. Y es que Kiko, seguramente porque veía que la tarde estaba muy tranquila, decidió contar un bombazo que no es que dejara precisamente a Kiko Rivera en muy buen lugar.

Kiko Matamoros

La anécdota que explicó el colaborar tiene ingredientes para que el coctel resultante sea cuanto menos intenso: Kiko Rivera, discoteca, reservado y “espumoso”. También estaba involucrado en la historia Rafa Mora que, cuando ya vio que Kiko iba a explicar la historia (ojo, es de hace unos años, cuando Mora estaba en MYHYV), se levantó y se marchó del plató visiblemente enfadado.

La noche loca de Kiko Rivera

Pero Matamoros no dudó en explicar con detalle esta noche loca del hijo de Isabel Pantoja. “Kiko Rivera, un amigo y Rafa… que iban a hacer un bolo a una discoteca de Alicante junto a su representante, que era el mismo”, apunto Matamoros en una introducción que prometía.

Y prosiguió: “Llegaron al local que el dueño era amigo de Kiko y cuando llegaron empezaron a consumir refrescos y había unas chicas que estaban tomando espumoso…”. En ese momento Rivera se vino arriba, según Matamoros y, pese a las advertencias de Rafa Mora de que la noche les podría salir muy cara, parece ser que Rivera le dijo que no se preocupara que, como conocía al dueño, estaba todo pagado.

Kiko Rivera

Pero, tal y como aclaró Matamoros, parece ser que no fue así exactamente como acabó la noche: “Cuando se iban a ir aparecen dos rusos de dos por dos cada uno y les dicen que dónde iban, que esperaran porque a la calle no podían salir, tenían que pagar primero. Total que Kiko Rivera, que era el culpable del destrozo, y su amigo no tenían un duro y el pobre Rafa tuvo que pagar la broma de ser amigos del dueño”. Una noche que, seguro, Rafa Mora y su cuenta corriente aún recuerdan.

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