El Rey Juan Carlos I en una imagen de archivo

La agonía de Juan Carlos I: los gritos de madrugada en Zarzuela

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El emérito pasa por su peor momento

21 de junio de 2020 (10:31 CET)

Si hay un hombre que no quería que la nueva normalidad llegara ese no es otro que Juan Carlos I. Ojo, no precisamente porque estuviera a gusto con el drama del coronavirus en nuestro país, sino porque la pandemia le servía como escudo para que sus líos siguieran siendo un tema menor.

Pero el emérito ya ha comprobado que, una vez la normalidad ha vuelto, la justicia se ha puesto las pilas y su nombre vuelve a estar en boca de todos. De hecho, que la Fiscalía del Tribunal Supremo anunciara la semana pasada que iba a investigar las supuestas comisiones cobradas por el antiguo monarca a ría de la adjudicación de las obras del AVE a La Meca, ha sido un palo muy gordo para el padre de Felipe VI.

La agonía de Juan Carlos I

Un Juan Carlos I que, a medida que va pasando los días, está cada vez mas solo. Con su mujer hace ya muchos años que tiene una relación fría y distante. De sus hijas, la única que sí que está pendiente de él de manera diaria es la infanta Elena.

Juan Carlos I

Por lo que respecta a Felipe, cuentan que la decepción y el enfado que tiene el rey con su padre es enorme. Tanto, que no ha dudado en alejarse lo máximo posible de él. De cara a la galería ya ha dejado claro que el emérito no cuenta con su asignación económica y que ha renunciado a su herencia. De puertas hacia dentro, han sido ya varias las discusiones mantenidas entre adre e hijo.

Felipe sabe que el lío judicial de su padre está dejando a la institución en una situación muy complicada y que, además, va para largo. Juan Carlos I, más solo que nunca, pasa por su peor momento. A nivel de salud no es que esté precisamente como un roble y cuentan que la agonía de ver como cada vez son más los que le dan la espalda es enorme.

Además, como apuntan algunos desde dentro, su carácter se ha vuelto cada vez más duro e irascible, incluso gritando de malas maneras a altas horas de la madrugada a miembros del personal de La Zarzuela.

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