Kiko Rivera hundido. Confesión durísima. Imposible esconderlo más

El cantate e hijo de Isabel Pantoja está viviendo una difícil cuarentena

Fotografía: Kiko Rivera hundido. Confesión durísima. Imposible esconderlo más » Diario Gol
Fotografía: Kiko Rivera hundido. Confesión durísima. Imposible esconderlo más » Diario Gol

Kiko Rivera se encuentra confinado en su casa junto a su mujer Irene Rosales y las dos hijas que tiene con la colaboradora de Viva la vida. Sin embargo, al DJ le falta algo. Siente una enorme tristeza por no poder ver a su hijo Francisco, fruto de su relación con Jessica Bueno, ya que reside junto a su madre en Reino Unido. Tras decretarse el estado de alarma las fronteras quedaron cerradas y con ellos los desplazamientos internacionales. 

Hace más de dos meses que no puede estar al lado de su pequeño de seis años. Sin embargo ha preferido no hablar de ello públicamente. Este problema se le suma a su falta de ingresos debido al cierre de la discoteca y la cancelación de bolos. Como a su dolor de rodilla por la gota. 

Irene Rosales aprendió a ser madre gracias a Francisco 

Ha sido Irene Rosales en su cuenta de Instagram quién ha dejado claro que echan de menos al “príncipe” de la casa. La colaboradora de ‘Viva la vida’ ha compartido una bonita imagen en la que el pequeño Francisco está sentado sobre sus piernas: «Te echo de menos mi príncipe«, ha escrito junto a la instantánea. El hijo de Kiko Rivera y la mujer del DJ se llevan a las mil maravillas. Y sus hermanastras le adoran. Precisamente Irene Rosales reconoce que aprendió a ser madre gracias al pequeño. Éste solo tenía dos años cuando la colaboradora apareció en la vida de Kiko Rivera. «Tú me enseñaste a ser mamá. Te amo y te adoro«, escribía en su perfil de redes sociales coincidiendo con el Día de la Madre.

Irene Rosales mensaje al hijo de Kiko Rivera

Hace unos meses, Kiko Rivera confirmaba en televisión que después de una dura batalla, la tormenta se había calmado, y hacía las paces con su expareja. «Me llevo muy bien. Están las aguas calmadas. Pero no solo yo, Irene también tiene buena relación. Estoy muy feliz».

 

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