El infierno con la droga de esta estrella de MasterChef del que Jordi Cruz no habla, pero Pepe Rodríguez sí

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Los populares chefs y miembros del jurado han establecido una gran relación durante estos ocho años

pepe rodríguez llorando

30 de mayo de 2020 (11:36 CET)

MasterChef es la auténtica revolución de la temporada. Este año, debido a la actual crisis sanitaria y a la escasez de publicidad, TVE es la única que ha podido emitir estrenos y por suerte la octava edición del formato se grabó casi en su integridad antes de decretarse el estado de alarma y paralizarse todo. Por este motivo ahora todos los lunes podemos disfrutar del talent show más duro del mundo. En esta ocasión nos han traído un casting perfecto, pero también repleto de polémica. 

Tal vez esta es la edición que más está dando que hablar en todos los aspectos, también en audiencias. El programa se dispara con 3 millones de espectadores diarios y con una edición en la que no hay un claro ganador. Todos los favoritos están siendo expulsados y ya solo queda Ana e Iván como posibles ganadores. 

Los chefs tampoco se quedan atrás. Durante este confinamiento Jordi Cruz ha hecho directos para Instagram con motivo del cierre temporal de sus locales. Por otro lado, Pepe Rodríguez ha concedido una entrevista en la que ha revelado aspectos desconocidos de su vida. Después de ocho años todavía tiene cosas que contar a los espectadores. 

Jordi Cruz y Pepe Rodríguez

Pepe Rodríguez estuvo relacionado durante un tiempo con el mundo de la droga, pero en este caso de forma positiva. Para ayudar a las personas que se habían metido en este pozo sin fondo a salir de el. A los 20 años el toledano contactó con una asociación de ayuda al toxicómano. 

“En mi pueblo había un profesor que había dejado la docencia y cuando yo estaba tomando copas con mis amigos en el pub, lo veíamos con esos chavales a los que trataba de reinsertar. Yo pensaba. Un día me crucé con él y no pude contenerme: le pregunté si necesitaba algo y me dijo que al día siguiente me esperaba en su casa. A partir de entonces estuvimos un montón de años llevando a adictos a centros; montamos una asociación, colaboramos con las familias y con psicólogos. Le dedicamos nuestro tiempo a esa causa y fue una etapa preciosa”, recordaba en una entrevista. 

En esta entrevista también ha desvelado que tanto él como su mujer tuvieron síntomas de Covid-19, aunque leves. No tuvieron que ingresar en el hospital. “El primer día, cuando cerramos el restaurante, mi mujer y yo nos encontrábamos mal, teníamos fiebre”. Sin embargo no puede afirmar con exactitud que lo tuviese porque no pudo hacerse el test.  

Además habla de la relación con su hermano. De ser inseparables a separse. El cocinero no entra en profundidad en el tema, pero parece que por lo menos profesionalmente han partido peras. Su hermano ha tomado la decisión de dejar el negocio familiar que les unió desde que eran dos críos. “Nosotros somos totalmente diferentes,quizá por eso hemos estado 40 años juntos. Ahora por circunstancias, él se ha ido, y creo que ha hecho un bien al restaurante. Le deseo lo mejor del mundo, pero creo que ese parón ha venido estupendamente, porque íbamos como pollos sin cabeza. No es fácil”.

 

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