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Cristina Pedroche se quita la ropa (“Plana, carpeta y tabla de planchar”): la foto antes de ser famosa

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La instantánea del pasado de la pareja de David Muñoz

13 de marzo de 2019 (14:15 CET)

A Cristina Pedroche la hemos visto con infinitos looks diferentes. Más comedidos, más sugerentes, más sensuales, más discretos… La vallecana pocas veces deja indiferentes a sus seguidores.

Además, los cambios en su físico también son algo habitual. Y no nos referimos a sus cambios de peinado. El físico actual de la vallecana poco tiene que ver con el que lucía hace unos años, cuando tenía algunos kilitos más encima de los que tiene ahora. Hablamos de la época en la que muchos la llamaban “La ballena de Vallecas”.

Algo que, por cierto, a Pedroche le resbalaba. Ella misma se auto apodó “La Pedroche Tocha”, dejando claro que no le importaba en absoluto lo que dijeran de su físico. Aunque fuera ofensivo. Y es que pocas tienen tanta personalidad como Cristina.

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Cristina Pedroche, polifacética y camaleónica

Antes de esa época, la colaboradora de Zapeando también estaba más delgada como ahora. Concretamente, cuando todavía no era tan famosa como ahora. Un tiempo en el que protagonizaba reportajes atrevidos para diferentes medios masculinos. La revista FHM era una de las que recurrió a Pedroche en más de una ocasión para sus portadas.

Unas fotos como la que mostramos a continuación en las que, como señalan muchos seguidores, a pesar de sus cambios físicos, tiene una cosa en común con la Pedroche actual. Y también la que ostentaba algún kilo de más.

La foto del pasado de Cristina Pedroche

Concretamente, coinciden muchos en que nunca ha tenido trasero. “Plana”, “Carpeta” o “Tabla de planchar”, son solo algunos de los comentarios que se han repetido durante mucho tiempo dedicados a la colaboradora de Atresmedia.

No obstante, y eso la honra, como cuando la criticaban por estar algo más rellenita, a Pedroche le resbala lo que le digan. Algo que hace de la esposa de Muñoz más admirable si cabe. Además, esté como esté y se muestre como se muestre, la madrileña está divina.

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