Adicción letal. Kiko Matamoros no comenta las fotos. “Necesita ayuda”. Miles de euros en este vicio

stop

El colaborador de Sálvame no quiere hablar de ello porque él también lo ha hecho en más de una ocasión

kiko matamoros

10 de julio de 2020 (12:27 CET)

Kiko Matamoros no se esconde, nunca lo ha hecho. Es uno de los colaboradores de Sálvame más claros, también el más duro. El tertuliano está muy contento con la nueva relación de su hijo. Odiaba a Estela Grande y deseaba que no estuviesen juntos. No obstante, no le desea ningún mal. Kiko conoce a Carla Barber porque alguna vez ha acudido a su clínica para ponerse en sus manos. Desde que Diego Matamoros sale con la médica, hace poco más de un mes, el colaborador ya se ha sometido a algún que otro retoque estético, el más llamativo su liposucción abdominal. 

Su objetivo era eliminar la grasa acumulada en su abdomen para poder presumir este verano de un increíble cuerpazo. Diego Matamoros está muy contento con el resultado. Lo ha mostrado en redes sociales con una fotografía del antes y el después y el cambio es muy notable.

Sin embargo, reconoce que el post-operatorio no ha sido nada fácil. Semanas de masajes linfáticos, una faja las 24 horas del día y fuertes dolores, pero ha merecido la pena tanto sufrimiento. El hijo de Kiko Matamoros ya ha pasado unos días de vacaciones en Ibiza, donde ha paseado su cuerpo sin camiseta. Este es el resultado final tras los peores meses de su vida. Se separó a principios de año de Estela Grande y pasó el coronavirus completamente solo en casa. 

diego matamoros

Diego Matamoros siempre ha tenido un cuerpo atlético, sin embargo no estaba del todo contento con su anatomía, por este motivo decidió darle un empujón a sus abdominales para que se dejasen ver de nuevo. 

Él mismo confesó recientemente que Carla Barber no quería que se sometiese a la operación. "Me dijo que no necesitaba hacerme la lipovaser, que estaba bien... y alguna vez me ha hecho las curas", revelaba. Sus seguidores tienen miedo a que se somete a constantes retoques estéticos y se gaste una fortuna, a parte de destrozarse el cuerpo. Igual que los tatuajes, las operaciones también son adictivas. 

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad