La nueva aventura de Daniela Ospina en Madrid que la aleja de James Rodríguez

James Rodríguez y su esposa, Daniela Ospina | EFE

La colombiana explora nuevos horizontes 

Por Paula Cervera
13/03/2017 20:35

Vientos de cambio, como decía aquella triste balada rockera de Scorpions. Tras dos años y medio en Madrid, James Rodríguez y Daniela Ospina ya están totalmente adaptados a la capital española.

Mientras que el crack cafetero sigue picando piedra para hacerse con un hueco en el equipo de Zinedina Zidane, su mujer tampoco pierde el tiempo. Pero, como la canción, hay alertas de que ella también anda un poco triste. 

Daniela empezó una nueva vida en España. Al lado del madridista, la colombiana va encontrando planes para llenar su día a día. Más allá de la educación de la pequeña Salomé, Ospina tiene una agenda muy ajetreada.

Una fiel amante al deporte

La diva no ha abandonado su práctica al deporte. A diario, la pareja de James deja constancia de su esfuerzo y dedicación para mantener su figura estupenda.

Con un cuerpo tonificado y definido, Daniela entrena a consciencia al lado de su entrenador personal, Leonor Gosalvez. Su cuenta oficial de Instagram es la mejor prueba de ello.

Además del deporte, la colombiana también ha encontrado tiempo para potenciar su faceta como modelo. Dani encuentra tiempo para acudir a actos públicos y posar en sesiones fotográficas. Su último trabajo ha sido para una marca de tejanos. No pierde el tiempo.

Su faceta como estudiante

A sus 25 años, Ospina ha vuelto a estudiar. La morena aprovecha la estabilidad que actualmente tiene para volver a hincar los codos. La colombiana ha retomado con fuerza su formación académica en Administración y Dirección de Empresas.

Tal como ella misma ha publicado en sus redes sociales, la joven está centrada en aprender y sacarse el título. Últimamente estaba centrada con los estudios de ADE. Nunca es tarde.

Una nueva titulación le puede abrir muchas puertas y le servirá como un seguro. Aunque su nuevo reto pasa por estudiar la moda: historia de la indumentaria. 

Mientras que a día de hoy, con el salario de James, parece una evidencia que no tiene problemas a final de mes, las tornas pueden cambiar. Nunca se sabe.

Daniela es una mujer independiente, por lo que todo apunta a que quiere tener su as en la manga, para no depender de nada ni de nadie. Las empresas pueden ser el futuro de Ospina.