"No es mi Champions". Florentino Pérez tiene un nuevo incendio en el Real Madrid de Zidane 

Florentino Pérez tiene una información crucial del vestuario del Barça | EFE

La patata caliente en la plantilla merengue

Por Paula Cervera
16/02/2017 20:02

Dolido.  El mismo problema de siempre. No salen los números. En los últimos días, el Real Madrid ha conseguido recuperar a sus principales efectivos.

La plaga de lesiones es agua pasada en el cuadro de Zinedine Zidane. Y es que el galo vuelve a contar con sus hombres fuertes. Dani Carvajal, Luka Modric, Marcelo, Pepe, James Rodríguez. Las bajas son cuestión de pasado.

Tanto es así que Gareth Bale también regresará este fin de semana ante el RCD Espanyol. La pesadilla que acechaba al equipo merengue ya se aleja. El entrenador blanco respira tranquilo.

Ahora bien, esta buena noticia para Zizou no ha sido tan bien recibida por otras perlas. Los futbolistas con menos protagonismo tuvieron la oportunidad de brillar durante estas últimas semanas. Sin embargo, con la llegada de los indiscutibles, todo cambia.

El principal afectado

Esto es lo que le ha ocurrido con Marco Asensio. El jugador balear regresó este verano al Santiago Bernabéu tras su cesión en el cuadro perico.

El centrocampista ofensivo triplicó su valor en el mercado en cuestión de meses, según muestra el portal Transfermarkt. Durante los primeros meses fue la gran sensación. El joven se marcó una pretemporada espectacular, por lo que el técnico galo le brindó protagonismo en los primeros encuentros.

Con poco más de 1.000 minutos disputados, Asensio ha marcado 7 goles. Ha picado a la puerta de los grandes clubes. Para mantenerle contento, el cuerpo técnico le prometió continuidad y protagonismo.

Ni convocado

Con el regreso de los hombres fuertes, todo ha cambiado. En los últimos partidos, Marco no está teniendo protagonismo. De hecho, en los dos últimos duelos no ha sido ni convocado por Zizou.

La joven perla balear quiere seguir trabajando para ganarse un lugar en el conjunto, aunque el malestar se palpa. No siente que este sea su curso. No participa ni en la Liga ni en la Champions.

La paciencia se va agotando, ya que últimamente no tiene lugar ni entre los 18 convocados. La salida gana fuerza.