Las siete claves de las cuentas impugnadas a Laporta

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Los conflictos con Mediapro y Sogecable, la venta de Henry y los terrenos de Viladecans y Sant Joan Despí explican un desajuste de 90 millones de euros

Josep María Bartomeu, interrogado por los abogados de Sala i Martín, Laporta, Baguès y Godall | V. Malo

15 de septiembre de 2014 (22:42 CET)

Este lunes comenzó el mediático juicio entre el Barça y 17 exdirectivos de la etapa de Joan Laporta al frente del club. Ante una sonada ausencia de los principales implicados –ni Alfons Godall, ni Xavier Sala i Martín, ni el propio Laporta asistieron al auditorio de la Ciudad de la Justicia–, el protagonismo recayó en el presidente del club, Josep María Bartomeu. Pero, especialmente, en siete puntos clave que explican un desajuste de 90 millones de euros.

En 2010, un informe no auditado de la junta saliente del club cifró el cierre del ejercicio con unos beneficios de 11,2 millones de euros. Posteriormente, y con la nueva junta de Sandro Rosell al mando, la doble auditoría realizada por Deloitte desveló unas pérdidas por valor de 79,6 millones que se redujeron a 47,6 millones tras restar los beneficios de ejercicios anteriores. Cuatro errores contables y tres salvedades provocaron una reformulación de cuentas completada el 22 de septiembre de 2010. Hoy, esos siete puntos son objeto de litigio.

El fichaje de Thierry Henry por la franquicia americana New York Red Bull es el primer asunto de controversia. La junta de Laporta firmó un acuerdo para el traspaso del delantero francés a cambio de 0 euros en mayo de 2010, según confesó este lunes Bartomeu. Semejante traspaso se cerró con la única intención de librar al club del elevado sueldo del ariete. Sin embargo, al no estar ni plenamente pagado ni amortizado dejó unas pérdidas de 8,2 millones (6,9 millones pendientes de amortizar y 1,3 millones del pago que todavía se debía al Arsenal).

Conflictos con las televisiones

Más conflictivo fue el entuerto con Sogecable. El Barça dejó de pagar una deuda a la compañía televisiva en 2005 y el asunto acabó en los tribunales. El juzgado número 4 de Primera Instancia de Barcelona condenó al club a pagar 57 millones de euros a la compañía en enero de 2009. Se exigía un primer pago de 37,8 millones, quedando pendientes los 19,2 restantes para ser liquidados en enero de 2012. La junta de Laporta no provisionó ese dinero en su informe y Deloitte obligó a incluir esos 37,9 millones en su totalidad. "Hemos perdido todas las demandas contra Sogecable", explicó Bartomeu antes de reconocer que este asunto no se trató en junta.

Con Mediapro fueron dos los conflictos. En la temporada 2008-09 se firmó un acuerdo por el cual el Barça percibiría 20 millones de euros en concepto de prima que se periodificaría en cinco ejercicios. El primer año se computaron los cuatro millones correspondientes pero al año siguiente, el último de Laporta, se computaron los otros 16 millones al completo. Deloitte estimó en su auditoría un error contable en este sentido, obligando a computar solo cuatro millones y restando los otros 12 millones de la cuenta de ganancias del club.

El 'caso Baena'

Otro error contable con Mediapro se originó a raíz del concurso de acreedores al que se sometió la compañía de Jaume Roures en 2010. Entonces, la productora asumió una deuda de 13 millones de euros con el club, con vencimiento en abril de 2015. Sin embargo, la junta de Laporta provisionó el cobro de la totalidad de la misma en 2010. Posteriormente, Deloitte indicó que ante la situación de insolvencia de la empresa solamente se debía provisionar el 25% del cobro (3,25 millones, quedando fuera de las ganancias 9,75 millones). Cosa que defendió a capa y espada Bartomeu este lunes en el juicio, pese a que el Barça cobra 130 millones anuales de Mediapro.

Entre las salvedades, también denominadas incertidumbres, se encuentra el polémico 'caso Baena'. Raúl Baena dejó el Barça en 2007 para fichar por el Espanyol, siendo un jugador no profesional que, al parecer, apenas cobraba 200 euros al mes. El defensa depositó 30.000 euros para dejar el club, pero el Barça le reclamaba 3,5 millones por contrato. Laporta provisionó esos 3,8 millones en la cuenta de ingresos aunque el asunto estaba en la justicia. Finalmente, y tras varios recursos, el Tribunal Supremo exculpó al futbolista y el Barça no llegó a cobrar más que esos 30.000 euros.

Devaluación de terrenos

Algo similar ocurrió con la supuesta venta de unos terrenos de Sant Joan Despí ubicados junto a la Ciutat Esportiva del Barça. El club llegó a un acuerdo para venderlos a la empresa MCM a través de un contrato de derecho privado a cambio de 14,6 millones de euros. Aunque la compañía pagó una pequeña parte del precio correspondiente al IVA –unos 500.000 euros–, la auditoría de Deloitte prohibió contabilizar esa cantidad como beneficio. Tema que esclarecerá Faus este martes.

El séptimo y último punto también versa sobre unos terrenos, los de Viladecans. La junta de Laporta los compró en 2007 por 18'5 millones de euros con el sueño de crear un espacio lúdico-deportivo que se llamaría 'La ciutat del soci', sin éxito. En 2010, Deloitte estimó que se había producido una devaluación patrimonial de 12 millones, quedando el valor estimado en ese momento en 5,5 millones de euros y suponiendo una última rebaja a las cuentas presentadas por el entonces presidente. Un asunto más sobre el que se discutirá largo y tendido en el juicio.

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