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“Es terrible, por eso no lo sabe nadie”. Y es de María Patiño y su hijo Julio

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La colaboradora de Sálvame siempre ha guardado su intimidad en los programas que colabora

01 de noviembre de 2019 (12:40 CET)

María Patiño es la presentadora más tenaz y dura con los entrevistados. No se le escapa ni una, ni nadie puede torearla por más que lo intenten una y otra vez. La presentadora de Socialité se mueve como pez en el agua en el mundo del corazón y es que lleva más de 20 años en esta especialidad. Las cámaras para ella no son ningún problema. Por lo menos cuando trabaja porque cuando está fuera del plató la cosa cambia. Ha sido una de las pocas colaboradoras de Sálvame que ha sabido sobreguardar su vida privada. Aunque se conocen algunos aspectos de la gallega como su pareja, un actor venezolano menor que ella con el que lleva 15 años de relación, Patiño ha guardado las distancias. No ha querido convertirse nunca en un rostro televisivo. De hecho nunca se ha sometido a un polideluxe, ni ha dado pie a crear noticias sobre ella. 

La colaboradora se limita a hacer bien su trabajo, su profesión, el periodismo. Por ello está en estos programas y en televisión. No por ser alguien especial. Sin embargo no puede evitar al ser un rostro tan popular que de vez en cuando las cámaras la persigan. La revista Semana consiguió una foto de Julio con su madre. Ambos están muy unidos. Sin embargo nunca mostraron el rostro del joven al ser menor de edad, pero eso ya se acabó. Por fin los espectadores pudieron conocer el rostro del hijo de María Patiño. 

El hijo de María Patiño cumplió hace unos meses los 18 años y la revista del corazón ha despixelado su rostro. Ahora podemos ver el parecido con su madre. Estas fotografías pertenecen a unas vacaciones del joven con su madre en el País Vasco. En las fotos podemos ver la cara de Julio al natural. Podemos decir que tiene un aire a la colaboradora. 

Igual que pasa con Andrea Janeiro, Julio quiso preservar su intimidad y no quiere formar parte de este show. Los medios de comunicación han respetado su decisión. Como cualquier madre, la gallega se ha desvivido por su hijo y ha sufrido mucho por él. El joven se crió con sus abuelos maternos en Sevilla hasta el fallecimiento de éstos. María Patiño solo le veía los fines de semana. Tras el fallecimiento de éstos, Julio se fue a vivir a Madrid con su madre y el marido de ésta. 

Los compromisos profesionales de María Patiño no dejaron de crecer y ella se volcó más en el trabajo que en el cuidado de su hijo, pero todo tiene una explicación. La periodista quiso lo mejor para su hijo y al ser madre de soltero necesitaba dinero para sacarle adelante. Por eso contó con la inestimable ayuda de sus padres, mientras ella trabajaba en Madrid los días laborables. De esta forma pudo estar siempre atendido y nunca le faltó de nada. De hecho Julio no tiene ningún reproche hacia su madre y están muy felices juntos.

 

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