Leo Messi | EFE

Messi no lo quiere ni ver. Quique Setién tiene un problema. Estrella del Barça a la venta

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El crack argentino sentencia a este crack culé

15 de junio de 2020 (10:55 CET)

Leo Messi recupero la sonrisa este sábado. El FC Barcelona venció son solvencia al Mallorca. Y aunque no es un rival con el que se pueda medir el punto en el que está el conjunto de Quique Setién, el conjunto azulgrana dejó muy buenas sensaciones.

Hubo algunos minutos en los que los locales tomaron la iniciativa y crearon alguna ocasión. Pero no se vio el relajamiento en los culés en la segunda parte que se ha visto a lo largo del curso, antes del parón por el coronavirus.

Messi recupera sensaciones

Además, como decíamos, a Messi se le volvió a ver feliz. Sobre todo en la segunda mitad, cuando su socio preferido saltó al terreno de juego: Luis Suárez. El uruguayo volvió varios meses después de causar baja. Concretamente, desde el último partido con Ernesto Valverde en el banquillo. Y se le volvió a ver la clásica conexión con Messi. Solo le faltó el gol.

Leo Messi Suarez Mallorca

Una actuación en general que dejó claro que los blaugrana están decididos a ir a por el título y no ceder terreno al Real Madrid.

Sin embargo, no todo fueron buenas noticias. También hubo alguna nota negativa. Y el asunto tiene a Leo de los nervios.

Griezmann: la nota negativa

La presencia de Antoine Griezmann fue prácticamente testimonial. El delantero francés apenas tuvo peso en el ataque. Sus intervenciones fueron estériles. Hasta Martin Braithwaite fue más decisivo. Y terminó abandonando el terreno de juego sin pena ni gloria. Cierto es que se le vio defender mucho más que a otros delanteros, pero todos tienen claro en can Barça que no es ahí donde tiene que brillar.

Antoine Griezmann Mallorca

No todo es culpa suya. Al fin y al cabo, el galo no está jugando en su posición natural. Pero los pesos pesados del vestuario esperaban ver una evolución de Griezmann a estas alturas. Que mostrara una ligera adaptación a su nuevo rol. Y lo cierto es que sigue lejos de poder comer en la mesa de Messi y Cristiano. La paciencia del núcleo duro se ha agotado.

En la cúpula ya conocen como está el panorama. Y también la opinión de los cracks. Messi y compañía opinan que si no muestra una mejora evidente en las 10 jornadas que quedan, no lo hará. Y lo mejor es que Antoine salga en forma de venta que deje margen en la masa salarial y permita afrontar nuevos fichajes o que entre en un cambio de cromos que abarate alguna de las operaciones que le Barça tiene en mente.   

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