Las manzanas podridas de Zidane en el Real Madrid

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El entrenador francés sufre para solventar las tensiones con cinco jugadores en el vestuario blanco

Isco sale del campo para dejar su puesto a James

17 de agosto de 2016 (19:59 CET)

Zinedine Zidane tiene mucho trabajo por delante en el Real Madrid. Sin apenas cambios en el equipo –salvo la incorporación de Álvaro Morata y las salidas de Arbeloa y Jesé–, el entrenador francés tiene que dirimir algunos conflictos internos que amenazan con eternizarse. Demasiados jugadores que aspiran a ser titulares en el equipo blanco. Demasiadas caras descontentas por la falta de oportunidades. Las manzanas podridas se mueven en la sombra.

James Rodríguez, Isco Alarcón, Mateo Kovacic, Danilo y el propio Álvaro Morata han aterrizado en el club blanco con la vitola de estrellas. Después de importantes desembolsos económicos por parte del club que dirige Florentino Pérez, entendían que llegaban a ser protagonistas. Y no llevan bien pasar tanto tiempo en el banquillo. Todos ellos han manifestado a Zizou que quieren más protagonismo.

Sin embargo, el once tipo de Zidane está bastante claro: el mismo que ganó la Undécima Champions. Con Lucas Vázquez como principal recambio para la delantera junto a Morata, que tendrá que resignarse a seguir siendo suplente de Benzema si no entra en una operación bomba antes del 31 de agosto. Por tanto, con Morata surge un nuevo problema. El propio jugador dijo algo significativo recientemente: "No quiero morirme de asco en el banquillo".

Ambigüedad con James

Isco, Kovacic y James pelearán por ser el primer suplente en el centro del campo, liderado por Luka Modric y Toni Kroos. Las tensiones con Isco y James ya fueron latentes el año pasado, es por ello que amenazan un grave riesgo de cara a este curso. Kovacic y Danilo, en cambio, asumieron mejor el rol suplente en su primer año pero también aspiran a asumir galones este curso. Demasiada competencia y muy pocos huecos para semejante demanda.

Si Florentino Pérez no se pone las pilas antes de que finalice el mercado de fichajes, Zidane tendrá una bomba de relojería dentro del vestuario durante la temporada. El caso más conflictivo es el de James Rodríguez, titular en el Trofeo Santiago Bernabéu. Zizou ha dicho públicamente que cuenta con él y que se queda en el Madrid. Pero después ha añadido la coletilla: "Hasta el 31 de agosto pueden pasar cosas". El objetivo: lograr la salida de James. 

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