Zinedine Zidane y su Real Madrid del futuro | EFE

Los chivatos de Zidane en el vestuario del Real Madrid

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El entrenador blanco cuenta con unos protectores de lujo en el vestuario

05 de noviembre de 2017 (18:10 CET)

Zinedine Zidane se ha convertido en un pez gordo del Real Madrid. El entrenador francés tiene un grado de poder, control y apoyos en el club blanco al alcance de muy pocos.

Diario Gol ha podido saber que el ex futbolista galo ha sellado algunos “pactos de no agresión” con miembros muy importantes del vestuario. Los cracks y Zidane van todos a una.

El técnico mantiene una relación excelente con los pesos pesados del equipo. Especialmente con Cristiano Ronaldo, Sergio Ramos y Karim Benzema.

El acuerdo es sencillo: “Yo os voy a defender siempre. Voy a dar constantemente la cara por vosotros. Pero tenéis que ayudarme”.

El tipo de ayuda que pide Zidane es, por un lado, la misma que él ofrece: recibir apoyo público en declaraciones a los medios si las cosas van mal dadas.

Y, por otro lado, estar debidamente informado de todo lo que ocurre en el vestuario. Especialmente si hay gente descontenta o que en algún momento raja un poco del entrenador.

Zidane nunca pierde su sonrisa. Pero tras esa sonrisa hay una mente pensante que conoce perfectamente la clave para triunfar en un vestuario como el Madrid: tener buenas alianzas.

Zizou sabe que los únicos que se lo pueden cargar son los jugadores y los malos resultados. Pero si los jugadores están enchufados, los malos resultados es más difícil que se produzcan.

Los tres protectores de Zidane

Y si los principales jugadores están contentos, no habrá peligro de motines, boicots ni zancandillas como la que le hicieron a Rafa Benítez.

Es por ello que el técnico ha logrado tener a los mejores chivatos del mundo de su parte: Cristiano Ronaldo, Sergio Ramos y Karim Benzema.

Cristiano se entera de todo lo que hablan portugueses o brasileños. Es el mejor jugador del mundo y si Zizou tapa sus malos momentos, recibe la ayuda más importante. Vital.

Con Ramos pasa algo parecido. Es el otro gran referente, capaz de movilizar al vestuario. Si está con Zidane, la protección es total. Y Ramos está al loro del clan español.

Por último, Benzema controla a los franceses –Varane y Theo– y es la niña de los ojos de Zidane. El técnico lo defiende a muerte y este es el primero en avisarle si se cuece algo complicado.

Con este tipo de protectores, Zizou puede dormir tranquilo. Si fallan los jugadores individualmente, el técnico los tapa. Si el equipo pierde, los jugadores le apoyan y le dan licencia para cargar las culpas contra el equipo en general, sin individualizar. El equilibrio es perfecto.