Messi no pedirá perdón: la condición que impuso a Bartomeu para seguir en el Barça

El delantero argentino del Barça Leo Messi avisa al presidente Bartomeu de lo que hará tras quedarse en el Barça

Leo-Messi
Leo-Messi

Josep Maria Bartomeu ganó la batalla a Leo Messi. El crack argentino se quedará en el FC Barcelona a cumplir su contrato. Sin embargo será el argentino el que gane la guerra. Bartomeu pasará a la historia como el presidente que perdió al mejor jugador del mundo.

No renovar es la condición que el capitán le ha puesto al mandatario para seguir el curso que le queda de compromiso. Es decir, no solo no pedirá perdón por el daño que ha causado al barcelonismo, sino que le dará una última estocada.

Fotografía: Messi no pedirá perdón: la condición que impuso a Bartomeu para seguir en el Barça

El culebrón del verano no fue un fichaje

Hace unos días saltó la peor bomba que le podía estallar a Josep Maria Bartomeu. Una que dolió y mucho al barcelonismo. Leo Messi envió un burofax a la entidad comunicando que su deseo era salir del club catalán ejecutando la cláusula que le permitía salir gratis a final de temporada.

Tal y como reveló este viernes en una entrevista para goal.com, llevaba tiempo avisando al dirigente de su decepción con los proyectos deportivos y de que sus intenciones de salir de la ciudad condal crecían cada día. Y la forma de despedir a Luis Suárez por parte de Ronald Koeman, que lo hizo en una llamada de menos de un minuto, fue la gota que colmó el vaso.

La fecha límite que figuraba en el contrato era el 10 de junio. Pero con el retraso por la pandemia del COVID-19, el argentino y sus asesores consideraron que la fecha quedaba aplazada, pues según reveló el capitán en la entrevista concedida a goal.com en la que confirmaba que se quedaba, Bartomeu siempre le había garantizado que “a final de temporada” podría decidir. Y el final de la temporada, a juzgar por Messi, fue hace dos semanas.

Bartomeu gana la batalla

El dirigente, que no quería agrandar su leyenda negra en la historia del Barça, jugó la carta de la legalidad. Se reunió con el padre y representante de la criatura, Jorge Messi, y le exigió la cláusula de rescisión de 700 millones de euros si quería salir, olvidándose de su palabra y apelando a la fecha límite oficial que aparecía en su contrato. Ya que lo perdía, que menos que tapar unos cuantos agujeros de su mala gestión.

Jorge Messi
Jorge Messi

Y así, sin dar la cara y pasando la pelota a Messi, se ha mantenido aferrado al cargo, algo incomprensible todavía a día de hoy (parece que con lo de “se van haciendo malabares y tapando agujeros” no se ha dado por aludido), además de lograr retener a  la pieza más importante del mejor Barça de la historia. Pero la alegría no le durará mucho a Bartomeu. El argentino dará el último golpe.

Messi avisa como ganará la guerra

El de Rosario no dejará las cosas como están. Y ya ha advertido al mandatario de lo que ocurrirá dentro de unos meses: lo perderá.

Fotografía: Messi no pedirá perdón: la condición que impuso a Bartomeu para seguir en el Barça

El delantero le dijo que se quedaría, pero también que no quería oír hablar ni un solo instante de su renovación. Messi no piensa prolongar su contrato mientras Bartomeu y su junta dirijan el Barça. El jugador sigue con su deseo de salir y lo cumplirá. De esta forma, Bartomeu no solo pasará a la historia como el presidente que perdió a Messi: tampoco tapará agujeros con su salida. Porque a partir de enero podrá negociar con la carta de libertad que Bartomeu ha permitido que obtuviera. Y podrá irse gratis, incluso cobrando alguna prima de fichaje.

Messi no pide perdón

Una venganza final contra Bartomeu y su junta que tendrá como daño colateral a una afición a la que Messi no pidió disculpas por su silencio de los últimos días. Ni por la incertidumbre generada a unos seguidores que le han dado todo. Una parroquia culé a la que no ha agradecido que le haya mostrado todo su apoyo pese a saber que su capitán se la estaba pegando con otra.

Y hablando de pedir disculpas, que pregunten qué sienten a sus compañeros del vestuario, a cuya mayoría le ha dado a entender que no estaban al nivel.