Los jugadores que no irían a cenar con Cristiano Ronaldo

El ego del futbolista portugués agota la paciencia hasta del más templado del Real Madrid

Fotografía: Los jugadores que no irían a cenar con Cristiano Ronaldo
Fotografía: Los jugadores que no irían a cenar con Cristiano Ronaldo

Cristiano Ronaldo tiene un carácter peculiar. El futbolista del Real Madrid rebosa autoestima, vanidad y tiene un ego que no le cabe en el pecho. Ello le genera dos cosas: ser uno de los mejores futbolistas del planeta por su ambición incansable, siendo admirado por ello. Y, de otro lado, conseguir terminar con la paciencia del más templado.

Como avanzó GOL hace algunas semanas, hay futbolistas del Real Madrid que no llevan bien el ego del delantero portugués. No soportan el «y yo más» constante de Ronaldo, según han reconocido fuentes próximas a jugadores del Madrid.

Tras sus últimas declaraciones sobre la buena armonía de la MSN –Messi, Suárez y Neymar– en el vestuario del Barça, en que dijo que «las comiditas, abracitos y besitos no cuentan», se abrió la caja de los truenos en el Madrid. Algunos jugadores comentaron, en privado, que es normal que «Cristiano no valora ese tipo de cosas, ni las fomenta ni le nacen».

«Solo se quiere a sí mismo»

«Cristiano solo se quiere a sí mismo, y le cuesta mucho demostrar afecto hacia los demás, a menos de que se trate de su familia o alguien completamente entregado a él», sentenciaban fuentes del vestuario. Esto es similar a lo que piensan la mayor parte de los jugadores de la plantilla blanca, salvo sus amigos del alma como Pepe, James y Marcelo.

El colectivo con el que Cristiano ha perdido conexión últimamente es el bloque español. Los Isco, Arbeloa, Carvajal y Nacho, entre otros, no conectan demasiado con el portugués. Saben que la única forma de tenerlo feliz es decirle lo bien que hace las cosas. Tampoco jugadores de un talante más humilde, como Modric y Kroos, sintonizan demasiado con Cristiano.

Las «cenitas» de la discordia

Son la clase de jugadores que, si un día tienen que ir a cenar con Cristiano, van. No tienen problemas. Son educados, tolerantes y tienen claro que el equipo está por encima de todo. Pero si de vez en cuando pueden elegir, prefieren que Cristiano no vaya. Y el portugués empieza a ser consciente de ello. Por este motivo, no fue casual su referencia a las «cenitas» el pasado martes.