Cepsa financiará la revolución galáctica de Florentino para el Real Madrid 2016-17

La energética y el club tratan los últimos flecos sobre el apellido del Bernabéu, que servirá además para atar a nuevos 'cracks'

Fotografía: Cepsa financiará la revolución galáctica de Florentino para el Real Madrid 2016-17
Fotografía: Cepsa financiará la revolución galáctica de Florentino para el Real Madrid 2016-17

Con paso veloz, pero firme, negocian el Real Madrid y Cepsa el cambio de nombre del estadio Santiago Bernabéu. La alianza entre el club y el fondo petrolero IPIC, perteneciente a Abu Dabi y propietario, a su vez, de la empresa energética, comenzó hace un año y llega el momento de obtener los primeros réditos. El objetivo primero del millonario acuerdo era acometer la profunda remodelación del coliseo blanco. La realidad, y ante la paralización judicial de las obras, es que el club invertirá también parte del dinero en una revolución galáctica.

El club de Concha Espina cerró con IPIC un contrato de 500 millones de euros por 20 años de relación. El club, a cambio, cedía el nombre de su estadio. El acuerdo, a priori, es más que suficiente para remodelar el estadio, el precio de cuyas obras, en el peor de los casos, asciende a 400 millones de euros. Quedarán 100 millones para otras inversiones después de convertir el Bernabéu en «el mejor escenario deportivo del mundo» (siempre que lo permita la Justicia). Florentino Pérez quiere comenzar a gastarlos en el próximo mercado de fichajes de verano.

Los deseados

El presidente prepara ya la nueva etapa galáctica. La era d. C. (después de Cristiano). Maneja nombres de la talla de Robert Lewandowski, Eden Hazard, Marco Verrati, David de Gea y Kun Agüero. Los ingresos procedentes de IPIC, unidos a las casi seguras salidas de Cristiano y Benzema, cuyas rescisiones saldrían también del bolsillo de este patrocinador (entre ambos además pueden dejar alrededor de 100 millones en las arcas, sin contar la cantidad que se ahorraría la entidad en fichas), colocan al club en una posición privilegiada en el próximo mercado.

El nuevo megaproyecto, no obstante, tiene un punto débil: el banquillo. En la cúpula ya barajan diversos nombres (gusta mucho el seleccionador alemán, Joachim Löw) como sustitutos de Rafa Benítez si el técnico español es incapaz de levantar Liga y/o Champions este año. Una temporada en blanco dejaría al entrenador sin opciones de pilotar la nave estelar que se espera para 2016.

En la planta noble del Bernabéu, asimismo, empieza a correr un pensamiento malvado. El Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) ha paralizado la modificación puntual del plan general de Madrid, pieza clave para la ampliación y remodelación del Bernabéu. Siempre en el caso que el proyecto del nuevo feudo sea inviable, la inversión del club en pequeñas mejoras sería mucho menor a la proyectada, y quedaría más dinero para fichajes.