"Es un macarra de suburbio". El palo brutal a Cristina Pedroche

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La Princesa de Vallecas recibe estopa por un tubo por culpa de David Muñoz

Cristina Pedroche y el equipo de 'Zapeando', en el restaurante de David Muñoz

14 de julio de 2017 (19:57 CET)

No hay mal que por bien no venga. Cristina Pedroche y David Muñoz forman uno de los matrimonios más sólidos del panorama mediático. La pareja, casada desde 2015, compagina sus exigencias laborales a las mil perfecciones. Y es que no se separan ni a sol ni a sombra.

La colaboradora de Zapeando ha encontrado en el popular chef a su media naranja. Las declaraciones de amor públicas entre los dos tortolitos no se hacen de rogar. Tanto en las redes sociales como en sus continuas apariciones en la pequeña pantalla, ambos gritan a los cuatro vientos el amor que sienten el uno por el otro.

En este caso, la historia ha ido más allá de la relación sentimental. Mientras que el cocinero apoya a Cristina en todo, la presentadora también se ha volcado con los proyectos laborales de su marido

Tanto es así que la madrileña es socia de su marido en el nuevo restaurante, Street XO London. Varias son las versiones acerca de la inversión que hizo la vallecana en este local como socia, aunque la realidad es que ha ayudado a David en lo económico y en lo emocional.

La cruz de la moneda

Ahora bien, esta vida más que popular que llevan ambos, también tiene su lado amargo. Nunca llueve a gusto de todo el mundo y los tortolitos lo han podido comprobar. A la vez que las felicitaciones les llueven, las críticas también se hacen de notar.

En la popular web Tripadvisor son muchos los detractores del restaurante. "Toda la cena iba de ilusión a desilusión, pero el punto de inflexión fue la Raspa de Boquerón. Lo que nadie se comería, lo que todo el mundo tira, llega David y te lo pone como plato, frita y con una guarnición casi tan lamentable: tres minipatatas frías y sin gracia", asegura el comentario de un cliente.

"El momento Raspa de Boquerón merece un apartado especial. Esa raspa se me ha quedado atravesada desde que fui y, sobre todo, con el comentario del camarero al presentarla: Lo que falta del boquerón se lo ha comido el cocinero", opina otro comensal.

Ahora bien, las opiniones desfavorables no quedan aquí. Mientras que Pedroche defiende a su chef favorito a capa y espada, otras voces escalan posiciones.

Se suman a la lista

Tanto es así que Salvador Sostres ha protagonizado en ABC una de las críticas más duras hacia el nuevo restaurante de la pareja. "Mi amigo tuvo una de las experiencias gastronómicas más desagradables y nefastas de su vida. Música de after, camareros tatuados y agujereados como si fueran camellos, ruido infernal, humos que te dejaban la ropa más que para lavarla, para darla a Cáritas. Y unos platos infames: desde una fideuá quemada, hasta unas truculentas croquetas de aspecto tan lamentable como su sabor", afirma sin pelos en la lengua.

"Lo más grave no fue el horror de Streetxo, sino, una vez más, la indigencia moral de su propietario. Al salir del antro, publicó Jaume las fotos de los tremendos platos y unas consideraciones sobre ellos. David Muñoz, que estaba en Londres, quería llamarle. Le llamó para pedirle explicaciones, amenazándole con despedir al camarero que les había atendido si no retiraba los tuits", asegura en la misma línea el periodista.

"David Muñoz es una triste pantomima. En nuestro país nadie le ha desenmascarado porque tenemos una crítica gastronómica inculta y corrupta que no sabe nada más que obviedades; y así hemos encumbrado a un macarra de suburbio", zanja sin tapujos.

No pasan desapercibidos. Cristina y Dabiz levanta revuelo a su paso y hacen oídos sordos a las críticas. La pareja sigue trabajando en su línea, ya que lo innegable es que no dejan de crecer. Viento en popa.