Zidane vende a Gareth Bale para salvar a Benzema

stop

El francés tiene preferencia para el técnico

Zidane vende a Gareth Bale para salvar a Benzema

10 de julio de 2017 (16:20 CET)

Florentino Pérez lo avisó: "Si viene Mbappé Zidane tiene que decirme quién sale". La llegada de la joven promesa francesa obligará necesariamente a despedirse de la BBC.

Incluso sin la incorporación del francés, el tridente puede disolverse. Ha quedado demostrado que el Real Madrid juega mejor con un 4-4-2 y la condición de innegociables de los tres atacantes afecta al resto de la plantilla.

Zinedine Zidane tiene que afrontar una de las decisiones de planificación deportiva más complicadas en su carrera y lo tiene claro. Si tiene que salir alguien, que sea Gareth Bale.

El amor incondicional

Zizou ha tratado de dar encaje a Bale desde el primer momento. El francés era consciente del peso político del galés y siempre ha tratado de incluirlo en su alineación. Pero su equipo ha jugado mejor sin él en el campo.

El técnico lo sabe y prefiera dejar salir al de Cardiff. Sobre todo si con ello puede salvar a Karim Benzema.

El delantero galo es uno de los jugadores favoritos de Zidane. Su capacidad para asociarse y su visión de juego tienen prendido al entrenador merengue, y ambos tienen una relación amistosa que trasciende el campo.

Zidane ha tomado su decisión y se mantendrá firme en ella. Considera que Bale es prescindible y así lo ha hecho saber a su presidente.

La desconexión

El galés no ha terminado de encajar en el Santiago Bernabéu. Ha demostrado ser un jugador de élite, con don para el gol y un físico portentoso, pero sólo a ratos. Bale nunca ha tenido continuidad en su juego y lo más importante, no ha casado con la grada.

La afición madridista valora el esfuerzo de Bale. El jugador nunca ha dicho una palabra más alta que la otra y siempre aporta en el campo el sacrificio propio de los futbolistas británicos. Su carácter abstraído y sus desconexiones en el juego, no obstante, han hecho imposible que la grada caiga rendida a sus pies.

En caso de salir, no sería una venta traumática para el madridismo. Le agradecerían los servicios prestados, y buena suerte en su carrera.