Zidane prepara una revolución en el vestuario del Real Madrid

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El técnico galo coge la batuta del equipo y prepara un cambio radical

Zinedine Zidane, entrenador Real Madrid | EFE

04 de octubre de 2016 (15:53 CET)

Se planta. La crisis de resultados y de juego en el Real Madrid ha hecho saltar las alarmas a todos niveles. Los cuatro empates consecutivos han sembrado la sombra de la duda en el vestuario blanco pero también en el cuerpo técnico. Y es que cuando algo falla, se necesita encontrar a un culpable. Zinedine Zidane le ha visto las orejas al lobo, por lo que no quiere dejar pasar más tiempo. Consciente de que en el club merengue los principales damnificados son los entrenadores, el francés se ha apresurado a coger la batuta de la situación.  

El cuadro madridista está teniendo serios problemas. La pretemporada y el arranque de curso dejaron buenas sensaciones, pero la realidad es que el equipo ha ido a menos. Los cuatro empates encadenados, contando Liga y Champions, no son más que el reflejo de una situación que hacía más tiempo que se presentía. El Madrid conseguía los resultados por la mínima e in extremis, pero finalmente la fortuna se acabó. El cuadro de Zizou tiene graves problemas para sacar el balón y para cortar las contras de los rivales. De hecho, la pegada de inicio de temporada ha quedado en nada y el centro del campo no consigue ordenar el juego.  

Zidane toma el mando 

Frente a esta situación, es el propio Zidane el que ha detectado el problema en público. El entrenador galo ha reconocido que sobre el terreno de juego hay falta de ideas y de intensidad. De hecho, en la rueda de prensa posterior al partido frente al Éibar, el técnico merengue no dudó en situarse él mismo en la palestra, aunque también tiró una pulla a sus jugadores. El entrenador francés sabe que las cosas deben cambiar y que la dinámica debe revertirse: "Esto lo vamos a cambiar con trabajo en los entrenamientos para lograr esa intensidad desde el minuto uno. Lo haremos a la vuelta de los partidos de selecciones".  

Por ello, de cara a la vuelta del parón internacional, el francés ya tiene un as en la manga para darle la vuelta a la situación. El cuerpo técnico cambiará el trabajo de los entrenamientos para conseguir intensidad desde el primer minuto de partido. Las sesiones serán específicas, centradas en abordar los problemas detectados. Sin embargo, a Zidane no le temblará el pulso si debe sentar en el banquillo a jugadores titulares porque no rinden al nivel exigido. A la afición y a la directiva se le empieza a agotar la paciencia, por lo que Zizou debe tomar las riendas.

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