Zidane | EFE

Y no es Bale. Zidane lo quiere fuera (y es una bomba). Florentino Pérez niega la marcha (o primera enganchada en el Real Madrid)

stop

Empiezan los desacuerdos entre el míster y el presidente

05 de abril de 2019 (10:12 CET)

No es ningún secreto en el Real Madrid que Eden Hazard es una de las prioridades de Zinedine Zidane para el curso que viene. El belga ya fue uno de los fichajes que pidió a Florentino en su primera etapa.

Entonces en el equipo estaba Cristiano Ronaldo y no estaba en los planes del Madrid perder al delantero luso. Por eso Florentino Pérez se negó a ir a por Hazard.

Pero sin CR7 la cosa ha cambiado. Y más importante: el Real necesita un líder en el ataque. Y el que gusta a Zidane es el delantero del Chelsea.

Pero ahora el míster tiene otro problema. Se llama Vinícius, y juega en la misma posición de Hazard. Un Vinícius del que Florentino quiere que sea la gran estrella del equipo a medio plazo. El brasileño es un fichaje del ‘presi’, en el que además se ha dejado una pasta.

Los planes de Zidane con Vinícius

Por su parte, a Zidane no le desagrada el carioca. Pero le ve demasiado verde para ser titular en el Madrid. No considera que tenga galones suficientes para liderar el equipo.

El técnico prefiere un jugador más contrastado como Hazard. Pero con Vinícius en la plantilla la llegada del belga puede convertirse en un problema. Además, es consciente de que en el equipo también tiene a Marco Asensio.

Por eso en los planes del entrenador galo está una posible salida de Vinícius en forma de cesión si Hazard finalmente llega al Madrid.

Eden Hazard| EFE

Empieza el tira y afloja entre Zidane y Florentino

Sabe que no será fácil convencer al mandatario de que deje salir, aunque solo sea temporalmente, a Vinícius. Pérez quiere que el brasileño se adapte cuando antes y opina que cederlo sería un paso atrás en su progresión. Pero también sabe lo que le toca si no quiere empezar con mal pie con Zidane.

Si el francés regresó al Madrid fue bajo la garantía de que tendría más poder de decisión. Y si el dirigente empieza ya a meter mano en sus decisiones, la segunda etapa de ZZ tiene mal final.

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad