Tres feos de Cristiano Ronaldo que no viste en el Real Madrid-Manchester City

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El futbolista perdió la compostura ante la imposibilidad de erigirse en protagonista del partido

Mangala y Cristiano Ronaldo

05 de mayo de 2016 (10:26 CET)

Cristiano Ronaldo en estado puro. El Bicho volvió a jugar después de tres partidos, amenazado todavía por las dolencias musculares, pero no fue el protagonista del Real Madrid-Mancester City. Dos semanas son tiempo insuficiente para que CR7 olvide sus manías, su ego y su competitividad, y lo pagaron sus compañeros. Especialmente, Gareth Bale, el hombre del partido.

Tres, principalmente, fueron los gestos de Ronaldo que pasaron inadvertidos para el gran público, pero que dibujan la personalidad de un Cristiano que se aferra a la Champions para tener alguna opción en el Balón de Oro 2016. El primero que llamó la atención fue la no celebración del gol de Gareth Bale/Fernando. CR7, lejos de alegrarse, apenas se inmutó. En ningún momento hizo ademán de unirse a la piña de los Ramos, Carvajal, Modric, Pepe y compañía. Se acercó al 11 al final, cuando estaba solo, con una sonrisa y un medio abrazo forzados para la foto.

Cristiano actuó de igual modo en el segundo gol, el de Ramos, luego anulado por el colegiado. Se vio tan cerca de la pelota que lamentó no ser él el autor de la diana. Ni un gesto de alegría. Pero el show del Bicho no quedó ahí. También recriminó a Bale otras jugadas, especialmente una en la que el galés optó por disparar a portería desde la frontal en lugar de abrir a la izquierda, donde él esperaba. Gestitos, palabritas, señalizaciones. A CR7 no le gustan los besitos y abracitos.

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